Cinco trabajadores de la construcción resultaron con golpes leves y de consideración luego que el techo de una construcción en la que trabajaban se desplomara en la Iglesia Nuestra Señora de Candelaria, en el municipio de Diriomo.

Noel González Ramos (33), Carlos Sánchez Mora (49), Jefferson Francisco Moya (23), Rafael Silva Flores (35) y Geovani Gutiérrez Reyes (33), son los nombres de los trabajadores afectados.

Ramos, Sánchez y Gutiérrez resultaron con golpes leves y fueron trasladados al centro de salud del municipio, mientras que Moya y Silva fueron traslados al Hospital de Granada, debido a los golpes de mayor consideración y fracturas.

El accidente en el que resultaron lesionados los trabajadores se registró a las dos de la tarde, cuando una bóveda recién construida en el costado Sur de la iglesia, propiamente sobre la sacristía, no resistió el peso y colapsó.

El Comisionado Nicolás Baca, Jefe de Policía de Diriomo, informó que tras el accidente se procedió a resguardar las instalaciones de la iglesia para que nadie más salga afectado por un nuevo colapso de la infraestructura del templo.

Baca dijo que la misma comunidad organizada apoyó el rescate de dos de los trabajadores que habían quedado atrapados entre las piedras.

Carlos Ruíz, secretario político de Diriomo, indicó que los lesionados fueron remitidos inmediatamente a las unidades de salud.

Explicó que desde la alcaldía se les dará acompañamiento a todos los afectados y manifestó que las autoridades municipales y religiosas del municipio están trabajando arduamente para acompañar a los lesionados y a sus familias.

Trabajadores relatan momento de angustia

Carlos Sánchez, relató que el peso hizo que el arco, construido con cemento y ladrillos, sobre el que estaban trabajando se desplomó con todo y los andamios.

"En ese momento caímos, eso era para morirnos aterrados ahí. La gente, la policía y la Cruz Roja nos ayudaron a salir y nos trajeron al centro de salud de inmediato", relató Sánchez.

Noel Guadamuz dijo que el hecho ocurrió después del almuerzo. "Acababamos de comer y después de la hora de descanso íbamos para arriba, estábamos comenzando... Cuando vimos fue el derrumbe y sentimos que todos íbamos para abajo", comentó.

El joven relató que el techo que de desplomó era en forma de bóveda construida con unos 9 mil ladrillos.

Giovanni Gutiérrez, dio gracias a Dios que todos salieron con vida tras el derrumbe.

"Le damos gracias a Dios porque estamos aquí vivos. Arriba estábamos como 8 personas trabajando. La bóveda no soportó el peso y se vino abajo", comentó.

La responsable del centro de salud de Diriomo, Russell Rojas, dijo que los tres trabajadores que ingresaron con lesiones leves fueron tratados adecuadamente, puestos en observación por varias horas y posteriormente se les dio de alta, reomendándoles descanso en las próximas horas.