La Ministra de Salud, compañera Sonia Castro, informó que Nicaragua cumple con todas las regulaciones de control de material radioactivo en desuso y que por lo tanto el bunker situado en los predios del nuevo Hospital Militar no representa ningún peligro.

“Nosotros como entidad reguladora tenemos la obligación, como país, de regular y proteger todas aquellas fuentes radioactivas que tenemos, todas aquellas fuentes que pueden emitir radiaciones a la población”, manifestó Castro, al recordar que desde hace muchos años, existe el bunker el que tiene todos los controles establecidos por la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Destacó que permanentemente el MINSA remite informes a OIEA sobre los controles rigurosos al material radioactivo.

“También nosotros tenemos supervisiones de esos organismos en nuestro país para tener a Nicaragua dentro de los países que cumplen con las normas de protección y regulación de las fuentes radiológicas”, dijo la Ministra de Salud.

La compañera Martha Rosales, de la Dirección de Regulación Sanitaria del Minsa y Presidenta del Consejo Nacional de Energía Atómica de Nicaragua, explicó que el Comandante Daniel Ortega se ha preocupado porque en Nicaragua se cumplan las normas de seguridad y el marco jurídico de los materiales radiológicos.

Subrayó que se han creado leyes, normas y guías para que sean cumplidas tanto por la industria, como por los hospitales.

En el caso específico del bunker ubicado en los patios del nuevo Hospital Militar (antiguo hospital El Retiro), afirmó que Nicaragua está bajo las normas y reglamentos de la Organización Internacional de Energía Atómica y este es un trabajo de la Dirección de Regulación Sanitaria del MINSA.

“El bunker está controlado por las normas y reglamento de la OIEA con sede en Viena, y constantemente hemos recibido en el 2014 expertos para que verifiquen la seguridad que tiene el bunker, igual en octubre del 2015 se recibió la última visita y siempre que vienen visitan el bunker y el Centro Nacional de Radioterapia”, señaló.

Recordó que en el bunker del antiguo hospital El Retiro, almacena residuos de radiaciones ya inactivas, y que eran usadas cuando funcionó el citado centro asistencial, como otras que eran usadas en el Centro Nacional de Radioterapia.

“El bunker mantiene el blindaje que se necesita, está bien protegido”, destacó Rosales.

Explicó que ahora el centro tiene contratos con los distribuidores de capsulas radiactivas para que una vez que estas entran en desuso sean regresadas a sus países de origen.

Nicaragua también ha trabajado en la capacitación del personal que trabaja en el Centro de Radioterapia, todo ello con el apoyo de los respectivos organismos internacionales.

"No representa ningún peligro porque las fuentes que están ahí son fuentes encapsuladas, están dentro de una capsula de acero y además están dentro de contenedores y algunas con barriles con concretos, entonces peligro de contaminación no hay, a menos que se sacaran, pero en este momento no se va a ser, el bunker tiene suficiente blindaje, aquí no hay peligro de radiación", puntualizó la experta Xiomara Campos, responsable de radiación del MINSA.