"No saben con quién están tratando, pensaron que nos iban a amedrentar", dijo el Primer Mandatario en el informe semanal de labores desde la provincia de Loja, al referirse al comunicado británico sobre la posibilidad de ingresar a la Embajada ecuatoriana en Londres para arrestar al fundador de WikiLeaks.

Correa  calificó de "intolerable e inaceptable" la advertencia del Reino Unido y cuestionó que ese gobierno aluda a una ley interna que lo facultaría para invadir la legación diplomática y la cual contradice los tratados internacionales al respecto.

Aclaró que la amenaza se hizo de manera "directa" y para ello leyó el comunicado del gobierno británico enviado un día antes de anunciarse la decisión de conceder el asilo.

"¡Qué desubicados! ¿Con quién creen que están hablando?. No se han dado cuenta que aquí hay un gobierno soberano, digno representante de un pueblo que no se arrodilla ante nadie", puntualizó el Mandatario.

Manifestó que jamás ni Assange ni Ecuador han buscado que el ciudadano australiano no responda al proceso judicial en Suecia por presuntos delitos sexuales, por muy cuestionables que estos sean, aún cuando no se comparta los procedimientos existentes ese país.

Recordó que antes de conceder el asilo, las autoridades ecuatorianas agotaron "todas las instancias para una solución diplomática" del caso. Finalmente se tomó una decisión "soberana", recalcó.

"Se pidió siempre la garantía de la no extradición a un tercer país", dijo en alusión a Estados Unidos. "Jamás Inglaterra ni Suecia quisieron garantizar eso", apuntó.

El secretario particular del Presidente, Gustavo Jalkh, expuso que el Reino Unido distorsiona el sentido de su propia ley interna sobre la cual argumentó su facultad para ingresar en Embajada ecuatoriana, ya que ésta señala que la incursión sería para proteger al gobierno allí representado.

De acuerdo con Jalkh, las autoridades británicas estarían atentando a los principios del derecho internacional contenidos en la Carta de la ONU, en contra de la buena fe de las naciones, rubricada por los gobiernos del mundo en esos textos.

"Jamás, al menos mientras yo sea presidente, Ecuador aceptará amenazas como la que en forma totalmente grosera, desconsiderada (e) intolerable presentó Gran Bretaña esta semana", reiteró el Jefe de Estado.

"Nosotros no vamos a claudicar nuestra soberanía. Respetando a todos, buscando siempre el diálogo pero finalmente decidiendo nosotros, ejerciendo nuestra soberanía, tomaremos decisiones dignas y soberanas", añadió.

Correa también relató que cuando "había inminencia de un posible ingreso a nuestra sede diplomática y habíamos recibido esa amenaza explícita del Reino Unido", su embajadora en Londres, Ana Albán, incluso "se quedó a dormir" en la legación "para estar ahí si algo pasaba".

Ecuador convocó reuniones de cancilleres de la OEA (Organización de Estados Americanos), el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) y de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) para presentar tratar el caso. Esas citas se realizarán este fin de semana.