A la vuelta de las elecciones nacionales del mes de noviembre, los liberales se asemejan más a un cuerpo paralítico que a organizaciones políticas serias, y hay quienes parecen no querer correr la suerte de desprecio con que el pueblo les ha venido castigando en los últimos años.

Ante ello, a los liberales les ha nacido una nueva cabeza. Estamos hablando del Movimiento Liberal Constitucionalista Independiente, liderado por el diputado Wilfredo Navarro, quien meses atrás fue defenestrado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

Este nuevo movimiento político, según Navarro, aglutina a ex miembros tanto del PLC, de Arnoldo Alemán, como del Partido Liberal Independiente (PLI), que a su vez está dominado por Eduardo Montealegre. Estas agrupaciones tienen años enfrascadas en luchas intestinas no solo entre ellas mismas sino con otras organizaciones seudoliberales de difusos principios políticos.

“El liberalismo ante las ambiciones de sus líderes está desgastado y estamos viviendo una situación donde el liberalismo después de tener un 50, 60 por ciento de votos o reconocimiento de la población, actualmente no llega ni al 9 por ciento”, analiza Navarro.

Navarro manifiesta que el objetivo de su movimiento es renovar el liberalismo y por tanto atraer a los simpatizantes liberales a sus filas. Al respecto, señala que ya tienen representaciones en localidades como Masaya, Granada, León, Chinandega, Costa Atlántica y Matagalpa.

El legislador reconoce que este es un año electoral y que el lanzamiento del movimiento político se hace contra reloj. Por esta razón es que dijo que están dispuestos a participar en los comicios en alianza con otras fuerzas que compartan su misma visión política.