El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró que volverán a “proponer el cese de hostilidades, esta vez bajo responsabilidad de los jugadores externos que tienen influencia tanto en el gobierno como en los grupos armados de la oposición”.

A través de la señal Sky News Arabia, el jefe de la diplomacia rusa indicó que no conseguirá ningún resultado el representante especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe (LA), Ladjar Brahimi, sin el cese al fuego.

"El diálogo político no funcionará o, al menos, sus esfuerzos no darán un resultado definitivo si no se detiene la violencia. Y esto no depende de Brahimi igual que no dependía de los observadores que solo seguían como se cumplía la tregua declarada en abril" pasado, dijo.

Es por ello que "si deseamos el éxito del proceso político, debemos nosotros mismos, juntos, volcarnos sobre las fuerzas opositoras para obligarlas a dejar de disparar y comenzar a buscar acuerdos", remarcó Lavrov.

Asimismo, dejó saber que no apoya al gobierno de Damasco, encabezado por el presidente Bashar al Assad, afirmando que lo han cuestionado.

“En nuestra posición no hay apoyo alguno al régimen. Lo hemos criticado y condenado, también le hemos exigido que aceptase la iniciativa de paz de la Liga de países Árabes, el plan Annan, la misión de observadores de la ONU y el Comunicado de Ginebra”, sostuvo.

Por su parte, el viceministro de Exteriores ruso, Guennadi Gatílov, indicó que su país ha propuesto, incluso, la fecha y hora concretas del alto el fuego.

“Hemos propuesto a nuestros socios de (las negociaciones de) Ginebra, así como a Irán y Arabia Saudí que exhorten a las partes enfrentadas al cese de las hostilidades a partir de una fecha y hora concretas", declaró.

Según el ministro ruso, "una de las causas principales del agravamiento del conflicto" consiste en que "aquellos que desde el comienzo exigían la dimisión de Al Assad ignoraron los intereses de esa parte del pueblo de Siria que veía y sigue viendo en él al garante de sus derechos y de su seguridad".

El Grupo de Acción para Siria fue creado en junio pasado en Ginebra por el anterior enviado especial de la ONU a ese país, Kofi Annan.