Norma Ortiz, directora del Programa Integral de Nutrición Escolar del Mined, explicó que  la tercera entrega de la merienda escolar, garantiza que las escuelas cubran el periodo de agosto a noviembre.

“Con esa merienda se les garantiza a los niños  cubrir este periodo a través de una ración equitativa para mejorar el aprendizaje, mejorar la consistencia en la asistencia escolar  y la retención escolar, pero lo  más importante es que el niño se siente satisfecho, se siente con energía, se siente alimentado, asiste diariamente a las clases y su poder de aprendizaje aumenta cada día más”, expresó Ortiz.

Asimismo destacó que a través del modelo de responsabilidad compartida los padres y los educadores  administran los productos que son distribuidos para mantenernos aptos para el consumo de los niños.

“Esto es para garantizar que los niños coman su merienda en tiempo  y forma, pero también que los productos estén en optimas condiciones y que sean de calidad”, explicó.

Por su parte José Gutiérrez, director de la escuela Salvador Mendieta, comentó que gracias a la merienda escolar se ha logrado combatir el consumo de comida chatarra entre los niños.

“Antes como los niños no tenían este alimento nutritivo compraban en los bares “glu-glu”, “meneítos” y ese era su desayuno, eso les dañaba su estomago y no rendían en el aprendizaje”, explicó.

Aseguró que gracias al empeño del gobierno sandinista para restituir los derechos de los niños, también se ha visto una mayor participación de los padres de familias en la escuela, para que la nutrición de los niños se complemente.

En el Colegio Salvador Mendieta, del Distrito V, se entregaron 96 galones de aceite de soya, 52 sacos de arroz, 52 sacos de cereal, 36 sacos de frijoles y 53 sacos de maíz, para cubrir la demanda de 814 niños que estudian en pre-escolar y primaria en ese centro.

Madres de familia participan en el modelo de responsabilidades compartidas

Mientras el camión que transportó la merienda al colegio Salvador Mendieta era descargado, Carla Manzanares, representante de los padres de familia supervisaba el proceso para que los alimentos fueran colocados de manera que no sufrieran daño.

“Es magnífico, es bonito lo que el gobierno está haciendo por nuestros niños. Mi función aquí es ser fiscal, yo me encargo de ver que la comida sea guardada y se les distribuya a toditos  los niños desde preescolar hasta sexto grado”, explicó Manzanares.

“Hay niños que vienen al colegio solo con un poquito de café, un tuquito de pan, tiempo  atrás había niños que no rendían, pero hoy gracias a la merienda escolar nuestros niños están rindiendo”, aseguró.