Miles de nicaragüenses coparon los diferentes lugares de la iluminada Avenida de Bolívar a Chávez en Managua, para no perderse la oportunidad de apreciar en sus últimos días, los altares dedicadas al nacimiento del Niño Dios y a la Sagrada Familia.

De sur a norte y viceversa, las personas se conglomeraron por ambos lados de la avenida para iniciar la peregrinación e ir viendo los bonitos altares que evocan el amor, la misericordia y la bondad de Jesucristo, la Virgen María y José.

Muchos aprovechan para inmortalizar las escenas con fotografías tomadas por sus celulares, por ipad, tabletas o cámaras y guardarlas para tenerlas como recuerdos.

Manifestaron que durante las últimas semanas se vivieron momentos de felicidad, gracias a la voluntad del Gobierno Sandinista de promover estos espacios de fe, de recreación y de amor.

“Están muy bonitos todos, estamos aprovechando los últimos días y logramos ver los nacimientos, no había podido venir, pero ya estamos aquí y lo estamos disfrutando antes que los quiten”, dijo muy emocionada la señora Erlinda Alemán, del municipio de Ciudad Sandino.

“Venimos parte de la familia a observar los altares y sobre todo fortalecer nuestra fe hacia la Sagrada Familia, esto representa toda nuestra cultura nicaragüense y además nos sirve de recreación porque ya salimos un momento para mirar y divertirnos”, afirmó doña Adelayda Centeno del barrio Sierra Maestra.

Tal y como fue expresado por Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, que manifestó en la primera misa del 2016, que Nicaragua ha vivido momentos de felicidad en las últimas semanas, doña Adelayda también considera que nuestro país vive bendecido por la gracia de Dios.

“Nicaragua vive momentos de felicidad y aunque hay dificultades, no debemos de enfrascarnos en las dificultades, tenemos que salir adelante y promover nuestras culturas, nuestras tradiciones y no apartarnos nunca de Dios, ni de la virgen María que es nuestra madre”, añadió Centeno.

Comerciantes muy agradecidos

Y si las familias están contentas con estos espacios que pueden recorrer, disfrutar y visitar, los comerciantes que están vendiendo comidas, artículos navideños, refrescos u otros productos, están muy contentos con las ventas que han logrado en las últimas semanas.

“Han sido los mejores días y tenemos que aprovecharlos, no nos ha ido tan mal, no podemos quejarnos y los altares están muy bonitos y le agradecemos a las instituciones del gobierno por haberlos instalado, porque eso ha atraído a la gente y tenemos buenas ventas”, dijo doña Teresa Tejada, que vende caramelos, bebidas enlatadas y quesillos.

Recordó que en los gobiernos neoliberales los vendedores ambulantes eran desalojados de los parques, de las calles, pero ahora eso no pasa y trabajan tranquilamente, no tienen temor de ser desalojados de estos espacios.

“Gracias a Dios ya no nos desalojan, ya tengo tres años de vender aquí y nos hemos acomodado, nadie nos ha molestado, hemos podido vender tranquilamente y todo nos ha salido bien, ha sido importante este apoyo por el chance que vendamos para el sustento de nuestras casas”, agregó Tejada.

Mientras la vendedora de pupusas Georgina Castillo, también aseguró que estas últimas semanas han sido muy provechosas en la venta de sus productos, porque la población camina y va comprando mientras observa los altares.

“Se ha vendido bastante gracias a Dios y el comercio se mueve aquí, un día obtengo de ganancias hasta 600 córdobas, sin incluir la inversión de 500 que hacemos para vender las pupusas, estos altares han venido a generar ganancias para nosotros los vendedores”, señaló.

Igual coincide que han tenido el respaldo de las autoridades municipales y del gobierno, que incluso mantienen limpia toda la avenida, lo que ayuda a mejorar las ventas.

“Tengo poco de ser vendedora de pupusas y gracias a Dios nadie nos molesta, nos dejan trabajar tranquilo en la avenida Bolívar, es un apoyo y se le agradece a doña Rosario Murillo que siempre está apoyando a las mujeres”, señaló Castillo.

La tranquilidad y felicidad que viven las familias en esta Nueva Nicaragua, también fue resguardada y cuidada por las instituciones del Gobierno Sandinista que estuvieron pendientes, tal es el caso de la Policía Nacional que hizo presencia en todos los lugares de esparcimiento y recreación.