En casi todos los barrios de Managua se pudo apreciar cómo las familias nicaragüenses en punto de las 12 de la noche del 31 de diciembre, se despidieron del 2015 y le dieron la bienvenida al 2016 con la quema del “Viejo” o la “Vieja”, una tradición que se ha popularizado en los últimos años en todo el país.

En los últimos días de diciembre pasado, en los diferentes puestos de ventas de pólvora se pudo ver los muñecos que representaban al Viejo o a la Vieja, mismos que vendían en precios de 400 córdobas o más.

Al sonar la campana a las 12 en punto, el cielo de Managua se iluminó de las luces de los juegos pirotécnicos y el estruendo de las triquitraques, cohetes, cargacerradas y bombas artesanales, no se hizo esperar y el sonido se extendió por casi 20 minutos.

Parte de este estruendo pirotécnico, se sumó el Viejo cuando era quemado por los pobladores, como el caso de la señora Marcela Espinoza, del barrio Lomas de San Judas, quien aseguró que por tercer año consecutivo quema al muñeco que representa todo lo malo del 2015.

Las familias de esta comunidad, indicaron que esperan que el 2016 sea un año de más victorias y de ratificación del Gobierno Sandinista, para que los programas sociales continúen restituyendo derechos.

“Esta tradición de la quema del viejo es la unión familiar y también la unión como barrio, como comunidad, lo que se ha ido promoviendo con este gobierno que pide unidad de todas las familias, ya llevamos más de 13 años quemando a este viejo y lo que pensamos es que todas las cosas malas del 2015 las quemamos, ese es el simbolismo, todo lo malo se va y pedimos más bendiciones para este 2016”, comentó Marcela.

Añadió que este nuevo año debe servir para renacer y salir adelante con nuevos propósitos “por eso todo lo malo, todo lo que no nos sirvió ahí en el viejo se queda y estamos con los brazos abiertos esperando las nuevas bendiciones”.

Para Marcela, lo más importante es la unidad familiar y la promoción de buenos valores para que Nicaragua siga en prosperidad.

“El comandante Daniel Ortega, la compañera Rosario Murillo está promoviendo la unidad de las familias, de la comunidad, porque si estamos unidos todos mejores cosas vendrán”, comentó Marcela, al subrayar que para construir al viejo participaron su familia y vecinos.

Un año de mucha prosperidad

En tanto la señora María Quiñones, que reside a dos cuadras de la vivienda de Marcela, aseguró que compraron el muñeco en un puesto de pólvora y a las 12 en punto le estaba prendiendo fuego, y a razón de 10 minutos estaba totalmente incinerado, gracias a las 10 bombas artesanales que le pusieron.

“Le metimos una cargacerrada, diez bombas y le prendimos fuego. Que se vaya lo malo y que venga lo bueno del 2016”, contó Quiñones, mientras veía cómo el muñeco era consumido por las llamas.

Subrayó que en el 2015 hay muchas razones para celebrar, lo primero son los grandes beneficios que ha tenido el pueblo con el Gobierno Sandinista.

“Este ha sido un año de mucha prosperidad con nuestro gobierno, de tantos beneficios que han habido y que nos hemos sentido muy entusiasmados de trabajar en comunidad con nuestros compañeros de lucha y este año que viene esperamos que sea mucho mejor, tenemos la plena confianza que va a ser un año mejor que este que ha sido muy próspero”.

Finalizó diciendo que su familia hace la quema del viejo, porque quieren dejar todo lo malo en el pasado y darle la bienvenida a las nuevas bendiciones que traerá el 2016.

“Despedimos el 2015 con alegría y no con tristeza, porque tenemos la plena confianza que el 2016 será mejor y será de prosperidad, porque estamos seguros que nuestro gobierno será ratificado por el pueblo de Nicaragua”, dijo Quiñones.