Lo que para muchos son meras supersticiones, para otros son los más efectivos rituales y recetas para lograr un 2016 exitoso. Así, no son pocas las familias nicaragüenses que agonizando este año, se preparan para recibir el próximo con buenas vibras, energías y positivismo.

La mayoría piden salud, amor y prosperidad, o bien, simplemente el deseo de la buena suerte. El Buen Año. Y aunque sus prácticas o rituales son consideradas por otros ‘incrédulos’ como magia, hechicería, o simples supersticiones, para ellos son tradiciones legendarias muy efectivas.

Para Francisco Jirón, conocido popularmente como ‘El Hierberito del Huembes’, es importante, para recibir el 2016, hacerse un baño especial.

“Se hace (el baño) el 31 de diciembre, para iniciar el 2016, primero Dios, con buenas energías. Dios es el que hace la obra, con todas estas hierbitas”, expresó al ser consultado por El 19 Digital.

Un baño con hierbas

Explicó que esta receta mágica, implica poner a cocer hierbas elementales, tales como las hojas de salvia, albahaca, ruda, los pétalos de rosas y una planta especial que se llama ‘Abre Caminos’.

“Este baño sirve para abrir todos los caminos positivos, que entren en esas personas que se harán estos baños. Esto ayuda para relajar; para quitar el estrés, para que se vayan todas estas malas vibras”, señaló.

Indicó que, para que sea afectiva la receta, las hierbas tienen que ser cocidas una noche antes, con canela y clavo de olor, y es el Señor Jesús quien pone las bendiciones sobre las personas.

Las doce uvas

Por su parte, Juan Francisca Acosta, quien es comerciante de vieja data en el Mercado Israel Lewites, aseguró que generalmente las familias para estas fechas, buscan cumplir con el ritual de las 12 uvas.

“Compran uvas, y a las doce de la noche, se las comen una a una, pidiendo un deseo por cada una durante el fin de año. Es así como se espera que para el próximo ciclo o próximo año, sea mejor y esté lleno de éxitos y buena suerte”, señaló esta vendedora de uvas y manzanas.

Despedir el año en el mar

Para el poblador capitalino, Armando Martínez, no hay mejor manera que recibir el 2016 que en el mar. En este sentido, explicó que el agua atrae las bendiciones y prosperidad, por eso es importante estar cerca del agua, y pedir los mejores deseos.

“La gente visita los diferentes balnearios, unos por turismo, pero una buena parte por fe y tradición. En mi caso, creo que esto es muy cierto, porque las veces que hemos ido al mar, nos va muy bien a inicio de año”, expresó.

El color de la ropa interior

Sin embargo, entre risas Martínez, explicó que también hay muchas personas que creen que recibir el año nuevo con ropa interior amarilla atrae la felicidad, en cambio si se lleva ropa interior color rojo, lo más probable es que durante ese año le vaya muy bien en el amor.

“Son muchas creencias, incluso hay quienes creen que si se pone un vaso de agua a la luz de una vela sobre la mesa, esto traiga mucho dinero. Y hay quienes solo prefieren orar y pedir a Dios por las buenas cosas”, expuso.

Hay que quemar al viejo!

Y si lo que se quiere es despedir el 2015 y no acarrear los malas vibras al 2016, para Maricruz Espinoza, lo mejor es quemar al viejo. Por eso, los diferentes puestos de pólvora autorizados, están vendiendo al viejo, para quemarlo a la medianoche del fin de año.

“Estamos esperando el próximo 31 de diciembre para quemar al viejo, tomando en cuenta que lo que no sirve se bota. Solo estamos esperando que cualquier viejita venga y se lo lleve y lo queme. Y esperamos a nuestra clientela que nos venga a comparar, y que le tiren bastante pólvora al viejo y lo quemen alegres y felices en familia”, dijo muy emotiva.

La corona de adviento

Hay personas que también, para recibir el año nuevo, aún continúan armando sus coronas o guirnaldas de adviento, explicó la comerciante Nadia Pavón, quien vende velas aromáticas en el Mercado Carlos Roberto Huembes.

Nadia indicó que generalmente estas coronas, se forman para anunciar el Nacimiento de Jesucristo, sin embargo hay muchas familias que las compran durante estos días para recibir el año nuevo con buena suerte, y de esta manera arrancar con la buena voluntad del Altísimo.