Una vez finalizada la Misa en honor a la Santísima Virgen María, Monseñor Vivas se dirigió a una multitudinaria congregación de feligreses y los instó a no decaer en la confianza a la Madre Santísima, por más que haya dificultades en nuestras vidas y que no dejen de tener fe ante la presencia de otras religiones, sino que al contrario se convenzan de que no dejarán de tener fe si se acercan a la Virgen.

“Lo importante es que no solo no ha decaído esta devoción, sino que se ha aumentado. Yo estoy contento, porque para un Obispo, no cabe duda, no hay alegría más grande que ver que sus feligreses se unen a María Santísima. Porque yo estoy seguro que si estamos con la Virgen vamos a encontrarnos con Cristo y el objetivo del Obispo es que su feligresía se una a Jesucristo, entonces la Virgen es la mejor ayuda para que nosotros, todos los que queremos ser discípulos de Cristo, podamos caminar detrás de él con fidelidad”, expresó Monseñor César Bosco Vivas.

Desde las puertas de la Real Basílica Catedral de La Asunción, miles de feligreses y seguidores de Cristo aguardaban por el grito que diera por iniciadas estas fiestas marianas en su aniversario número 65, en cumplimiento de las promesas del pueblo leones en agradecimiento al milagro concedido por la Virgen María al detener la erupción volcánica del Cerro Negro que por más de un mes afectó a la ciudad universitaria y sus comunidades aledañas.

“Cumplimos un año más. Nuestra promesa hecha solemnemente a la Santísima Virgen hace 65 años, le damos gracias porque no solo nos liberó del Cerro Negro, sino que día tras día nos libera de los ataques del enemigo. Trabajemos por sembrando cada día más en el corazón el amor a Jesucristo guidaos por la Virgen María y con su ejemplo”, promulgó el Obispo.

Por su parte, el Vicario de la Diócesis, Monseñor Silvio Selva indicó que acercándonos a María vamos hacia Jesús y María le dará la paz a Nicaragua, “y a ella le pedimos que por medio de su hijo interceda para que haya bastante trabajo en Nicaragua, para que el Gobierno vuelva los ojos también a los pobres y pueda seguir ayudándonos como lo está haciendo”.

 



Feligresía firme con la promesa

Luego del Grito ¿Quién causa tanta alegría? La Asunción de María, ni siquiera la fuerte lluvia impidió que la población mariana de León detuviera su peregrinar por las húmedas calles de la ciudad, y con mucho entusiasmo y devoción comenzaron a recorrer cada una de las viviendas que con mucho fervor cantaban y honraban a María.

“Aquí no se detiene la gente, llueva o relampagueé, aquí no nos detenemos los católicos leoneses y cumplimos con nuestra tradición, con nuestra promesa para que el Cerro Negro dejará de hacer erupción y hoy le seguimos cumpliendo a la virgencita, la honramos y veneramos”, comentó José Danilo Calvo.

Doña Martha Monterrey de Castillo, habitante del barrio Subtiava, lleva tantos años celebrando a la Asunción de María para cumplir esa promesa que hicieran sus padres cuando ella tenía solamente 9 años de edad, rogando a la Virgen que el Cerro Negro se calmara y dejara de expulsar arena y lava hacia el pueblo y hoy al cumplirse 65 años de los hechos y de la tradición mariana en la población leonesa, resulta de mucho regocijo cumplir y buscar como acercarse a María.

En el altar dedicada a la Virgen, doña Martha recreó gráficamente toda la historia que recuerda de su niñez sobre lo que vivió el pueblo de León con la erupción volcánica en julio de 1947, razón por la cual los fieles católicos salieron en peregrinación hacia el Cerro Negro, llevando consigo la imagen de la Virgen María para que fuera ella quien intercediera por el pueblo deteniendo la actividad del volcán.



Instituciones de Gobierno honran a María

“Celebrar a la Virgen de la Asunción es muy importante para que la población de León recuerde como ella intercedió por el pueblo, pero también por el rescate de nuestras tradiciones”, dijo la funcionaria Deborah Martínez.

Jessenia Salgado, delegada de Lotería Nacional en León, afirmó que la celebración de la Gritería Chiquita en sus 65 es una prueba fehaciente de que los leoneses siguen celebrando a María, el fervor se mantiene y el pueblo no se detiene y sale a las calles a gritar y cantarle a María.

“Es una celebración de fe, de amor, de hermandad celebrando a nuestra Virgen y pidiéndole que todos los nicaragüenses sigamos en paz, en armonía y amor en honor a la Virgen María”, expresó la delegada departamental del Ministerio de Educación, Mercedes Espinoza.