El vocero adjunto de la ONU, Eduardo del Buey, anunció este lunes que “su visita de tres días, del 14 al 16 de agosto, busca resaltar la situación humanitaria cada vez más deteriorada en Siria y el impacto del conflicto en el pueblo de Siria, así como sobre quienes han huido a Líbano y a otros países vecinos”.

La dirigente conversará con las autoridades sirias, con la Media Luna Roja Árabe y con otros encargados para aumentar urgentemente la asistencia a los civiles sirios.

En Líbano, Amos espera reunirse con las familias que han huido de Siria y hablar con el Gobierno y las agencias humanitarias sobre la mejor forma de brindarle apoyo a los refugiados.

El pasado 2 de agosto, el enviado especial de la ONU a Siria, Kofi Annan, renunció al cargo, porque según sus propias palabras, “no obtuvo todo el apoyo que merecía la causa”.

“Hay divisiones en la comunidad internacional. Todo esto complicó mi tarea ”, informó.

Annan propuso el plan de paz de los seis puntos para resolver la crisis en Siria, que incluía la interrupción de la violencia por parte de las fuerzas militares sirias y de los grupos armados de la oposición, la instauración de una tregua humanitaria de dos horas diarias y la liberación de detenidos.

El Gobierno sirio puso en marcha el plan de seis puntos, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 21 de marzo, a pesar de la continuación de la violencia por parte de los grupos armados.

El conflicto en Siria ha ocasionado la muerte de 17 mil personas, aproximadamente dos millones de sirios han emigrado del país a naciones cercanas, y un millón se han desplazado dentro del mismo Estado a zonas más seguras, según cifras de la ONU.

El gobierno del presidente Bashar Al Assad acusa a Estados Unidos y sus aliados de proporcionar armas y apoyo logístico a los grupos armados en Siria.