¿Quién causa tanta Alegría?....... Los asistentes nicaragüenses, japoneses, filipinos, venezolanos, cubanos y norteamericanos respondieron.... La Concepción de María!!

Así inició sus palabras el Compañero Saúl Arana, Embajador de Nicaragua en Japón, ante el público asistente a la Capilla de San Francisco en Tokio, donde se celebró una Misa en homenaje a la Virgen María que fue animada con cantos a la Virgen María por un coro de filipinos y nicaragüense. Se escucharon canciones como Tu Gloria, Por eso el Cristianismo, Dulces Himnos, Toda Hermosa eres María y Salve Virgen Bella, entre otras.

Con fervor mariano, los asistentes escucharon una reseña de cómo se celebra la Purísima en Nicaragua y el valor profundamente cristiano y devoto de los nicaragüenses con su Patrona, La Inmaculada Concepción de María.

El Embajador Arana describió la fiesta mariana como uno de los eventos más trascendentales en la vida del pueblo cristiano Nicaragüense. Resaltó los valores de fe, solidaridad, espíritu comunitario y generosidad de los que hace gala nuestro pueblo en las fiestas a la Virgen donde se comparten regalos. También destacó la gran creatividad que se evidencia en los altares que se levantan en los hogares donde la gente canta, quema pólvoras y se reúne para honrar a María.

Posteriormente, el Embajador Arana hizo una plegaria a la Virgen María por quienes  sufren debido a las guerras, las injusticias y la  marginación. Hizo un llamado a trabajar por un mundo mejor, donde el egoísmo se reemplace por valores compartidos como la solidaridad y se respete la igualdad de los seres humanos. Llamó a combatir sin tregua la pobreza de nuestros semejantes, y a promover la fraternidad en beneficio de la convivencia armónica entre los seres humanos. Pidió trabajar por un mundo en armonía con la naturaleza y luchar duramente por el equilibrio en nuestro hábitat para detener los  cataclismos debido a la depredación del planeta.

Destacó la labor pastoral del Santo Papa Francisco, a quien describió como un hombre valiente y consecuente, en sus prédicas y concientización a los cristianos del mundo, con el mandato de Dios.

Al final de su intervención contó lo que aconteció en Nicaragua los días 7 y 8 de Diciembre: una movilización masiva, única en el mundo, en la que el pueblo nicaragüense expresó su amor y fe por María, Patrona de toda Nicaragua.

La misa fue celebrada por el sacerdote Estadounidense Frank Russel quien también destaco la fe mariana del pueblo Nicaragüense, al que reconoció como pueblo solidario que ama a su prójimo.

Posterior a la misa el Embajador Arana invitó a los presentes a recoger su "Gorra'' y compartir golosinas, refrescos naturales y alimentos preparados por manos nicaragüenses. La comunidad filipina asistente, por su parte, convidó a los asistentes con un Arroz Aguado. La fiesta culminó como un intercambio de cristianos de diferentes pueblos y culturas unidos por su vocación mariana. El Padre Russel, quien se unió al encuentro, agradeció la iniciativa de Nicaragua de reunir en su parroquia a cristianos de diferentes nacionalidades para celebrar a la Inmaculada Concepción de María.