Las famosas playas de occidente, Poneloya y Las Peñitas recibieron a centenares de personas, en su mayoría grupos de familias y extranjeros, quienes aprovecharon este 8 de diciembre, último día del fin de semana largo dedicado a la Concepción de María para disfrutar de la tranquilidad y calidez de las aguas de estas playas.

Durante un recorrido en horas de la mañana por Poneloya, ubicada en León, fue evidente el disfrute de aquellos que aprovecharon para bañarse, probar un delicioso pescado frito, una sopa marinera, o alimentos preparados por ellos mismos.

Tony Laus, como buen leonés, celebró este 7 de diciembre a la Purísima Concepción de María en la tradicional Gritería y este 8 de diciembre decidió acudir a Poneloya junto a su familia para refrescarse en estas deliciosas aguas.

"Después de la celebración de anoche al despertar fue agarrar la ropa y venir al mar, darse una bañadita y lógicamente empezar a disfrutar el día, comer un pescado frito, compartir en familia, todo relajadito quizás esperar la caída del sol y de regreso a casa".

Ana Marcela Rivera, una joven oriunda de el vecino país de Honduras, comentó que las playas de Nicaragua le encantan.

"Me encantan, es muy bonita no es la primera vez que vengo, pero sí es la primera vez que vengo en días de la Purísima y me ha encantado porque en mí país se celebra, pero no es así con esa devoción".

La seguridad que ofrece Nicaragua tanto a los nacionales y extranjeros es sin duda un atractivo que permite la visita constante a playas como Las Peñitas, ya que se puede ver en las carreteras y puntos estratégicos a los agentes de la Policía Nacional.

"Lo que nos gusta bastante es la seguridad que hay en Nicaragua que no se ve en otros países de Centroamérica, en Nicaragua se puede andar a cualquier hora de la noche y la madrugada con su cartera, joyas y uno no siente miedo, uno se siente tranquilo", externó la señora Ana Dolores Laus, turista proveniente de Honduras.

En las cabañas ubicadas en Las Peñitas, las familias al llegar el medio día comían pescado frito con tortilla, arroz y una rica ensalada por solo 50 y 100 córdobas, o una suculenta sopa marinera a cien córdobas.

"Le digo a la gente que quiere veranear que disfruten de una rica sopa, como yo, que vine con mi familia", dijo Magaly Figueroa habitante de León.

"La gente está viniendo a las playas y estos días de descanso han salido buenos para vender ricos pescados, nosotros cada domingo venimos a vender pescados fritos y sopas marineras a precios módicos", señaló el comerciante Adolfo Montalván.

"La gente está alegre disfrutando de las vacaciones que le ha dado el gobierno", añadió.

Foto: Archivo