Con la tradicional expresión de fe y alegría popular, miles de familias católicas nicaragüenses festejaron este 8 de diciembre el gran Día de la Inmaculada Concepción de María, en una fiesta nacional que reviste todo un espíritu de unidad, religiosidad y fervor por la Madre de Dios.

A partir del mediodía de este martes, los capitalinos dieron el grito de ¿Quién Causa tanta alegría!, para celebrar el Día de la Madre Santísima, quien tuvo el divino don, desde el primer instante de su concepción, de no llevar la mancha del pecado original.

“Es una Madre bella, hermosa, protectora. Es la Patrona de Nicaragua, quien nos acoge en su manto, y nos lleva en su corazón siempre. Por eso los managuas la celebramos año con año, y la llevamos en nuestra alma todo el tiempo”, manifestó Rosario Munguía, devota del barrio Monseñor Lezcano.

Las familias tradicionalistas, como es costumbre, repartieron comidas, dulces típicos, chicha y tiste, mientras los devotos le cantaron a María, en un ambiente lleno de festejos y alegría.

“Ayer le cantamos a Nuestra Madre en la popular Gritería, y hoy, 8 de diciembre, la honramos porque es su mero día; le cantamos, le rezamos, le damos gracias por tantas bendiciones que ha derramado sobre Nicaragua, es una bella Madre para nosotros”, dijo Roberto Cruz, poblador del Barrio San Judas.

En medio de cantos y rezos, y toda la algarabía de La Purísima, las familias nicaragüenses, hicieron sus peticiones a la Virgen, destacando entre ellas que el 2016 siga cosechando más rutas de prosperidad, y más bienestar continúe llegando a barrios y comunidades del país.

“Sabemos que en el 2015 fue un año bueno, con sus dificultades que son normales, pero en general fue un buen año, tuvimos paz, tuvimos desarrollo, avances importantes. Ahora le pedimos a Nuestra Santísima Madre Protectora, que nos conduzca por el buen camino, y sigamos mejorando”, sostuvo el capitalino Marcio Matute Malespín.

Como es costumbre, los 8 de diciembre, a diferencia de La Gritería que suele ser más popular, las Purísimas se celebran en reunión familiar. Los devotos de María, le cantan desde altares decorados bellamente, como expresión de fe y amor por tantas bendiciones.

“Celebramos la unidad, celebramos la tranquilidad. Estamos gozosos que tengamos salud, que es lo más importante. Este Día de la Inmaculada (Concepción de María) es muy especial, pero para mí todos los días son de la Virgen, a quien llevamos en el pecho, y la admiramos, la veneramos”, dijo la feligrés Sofana Gutiérrez.

Las familias destacaron este año el esfuerzo que ha hecho el Gobierno Sandinista, por acompañar a su pueblo en estas importantes fiestas marianas; sobre todo por celebrar La Purísima en distintos puntos de la capital, levantar los bellos Altares en la Avenida de Bolívar a Chávez, y disponer de importantes planes de seguridad, garantizados por la Policía Nacional y otras instituciones.