César Augusto Álvarez no necesita de moldes para elaborar la gran variedad de imágenes de la Virgen María. Sus manos le van dando forma a cada una de las piezas, en la que sus herramientas le dan el toque final a las hermosas imágenes de la Conchita.

El pueblo de Nicaragua celebra este 7 de Diciembre a la Purísima Concepción de María, con devoción y fervor, es por ello que los devotos se preparan para dar a restaurar o a elaborar las imágenes de la Virgen para honrar a lo grande a nuestra Santísima Madre.

Desde su negocio “Artes Plásticas”, ubicado en el mercadito de Santa Teresa, en el departamento de Carazo, César restaura y elabora las imágenes que engalanan los altares de la Gritería, al igual que los nacimientos que le dan vida a la Navidad.

“Estamos realizando un proceso de restauración de una imagen, a las cuales les restauramos algunas piezas y se corrigen ciertos detalles. Los clientes, cuando llega diciembre, ellos se preparan para las festividades marianas y del Niño Dios, entonces como son devotos ellos buscan que sus imágenes estén nítidas para esas fechas”, dijo Álvarez.

En su taller encontramos piezas únicas, algo que llamó la atención, y es porque este hombre de 32 años, utiliza sus manos, su mejor molde para elaborar estas imágenes de la Virgen.

“Hay otros artistas que ocupan molde y otros materiales como la masilla, yo no utilizo moldes y ocupo la masilla sólo para restauraciones; yo las imágenes las hago natural, tal y como es el material”, expresó.

Agregó que la masilla bond liviana se usa para restaurar las imágenes.

“Para elaborar la imagen yo ocupo el barro natural y luego se proceden a quemar y pintar”.

Trabajamos con espíritu de paz y armonía con Dios

Este chavalo de espíritu entusiasta nos enseña que para realizar un buen trabajo necesitás amar lo que hacés y trabajar con ese espíritu de paz y armonía.

“Yo realmente amo mi trabajo, es mi alegría trabajar y me gusta mi profesión y hago que mis clientes se sientan bien por el trabajo finalizado. Me siento orgulloso porque siempre en los altares de Santa Teresa, siempre va un poco de mi aporte a esa tradición y alegría”.

En este mes de Diciembre se sienten esos aires de alegría, donde las familias realizan sus compras para celebrar la Purísima, Navidad y Fin de Año, pero hay que resaltar el trabajo de miles de artesanos, el carpintero, la señora que elabora los dulces; ellos se preparan para entregar sus mejores productos en estas fechas.

“Yo he notado que en estos tiempos la gente siempre está con ese entusiasmo y espíritu de trabajar en paz, amor, armonía, con Dios, con el prójimo, con uno mismo y eso a uno lo reanima en el negocio”.

En su mayoría estos trabajos que realiza el artesano nicaragüense, son transmitidos de generación en generación, pero este no es el caso de Álvarez. Él cuenta que su interés por las artes plásticas nació a la edad de 6 años, inspirado en las imágenes religiosas y con unos cursos logró aprender un poco más de su pasión, las artes plásticas.

“Mi pasión por las artes plásticas comenzó de la edad de 6 años haciendo dibujos en la escuela y en mi casa, haciendo arte con el barro, un trabajo que he cultivado desde pequeño, en el que mi principal inspiración eran las imágenes religiosas y viendo fue como aprendí, aunque he tomado cursos para adquirir más conocimientos”, agregó.

Ventas incrementan en estas fechas

Para César, la época de diciembre es buena para la venta de su arte a precios justos.

“Trabajo todo el año y las ventas incrementan según las efemérides. Een el caso de Diciembre, son las reparaciones de nacimientos, Niño Dios, la Purísima, hacer imágenes de la Purísima. El precio de la imagen depende del tamaño y estilo, con precios que se ajustan a las necesidades del cliente 800 a 1,200 córdobas.

Al momento de la entrevista, César elaboraba unos hermosos ángeles, que adornan a la Madre de Dios en esos bellos altares.

Su pequeño negocio deja a la vista de todos sus mejores obras de arte, de madera, poroplast y barro; todas hechas con el mismo amor, dedicación y entusiasmo con que el pueblo nicaragüense celebra sus tradiciones.