Miles de mexicanos desafían hoy el frío con peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe y el estreno de una gigantesca pista de hielo instalada en el Zócalo de esta capital.

Al Distrito Federal arriban numerosas peregrinaciones desde diferentes estados del país con altares de la Virgen María de Guadalupe, la patrona nacional, en el comienzo de su docenario.

La Guadalupe luce rodeada de flores en su camino a la Basílica ubicada en una céntrica esquina de la Ciudad de México, adonde concurren miles de personas para venerarla.

Nuestra virgencita nos acompaña desde nuestras luchas por la independencia; ella fue estandarte de batalla de nuestros libertadores, afirmó a Prensa Latina un humilde fiel de la Guadalupe, proveniente de Oaxaca, al suroeste de aquí.

No lejos de la Basílica, en el Zócalo, fue inagurada una de las cinco pistas de hielo más grandes del planeta, según afirmó el jefe del gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, quien auguró la asistencia de un millón de personas en estas festividades navideñas.

En esta ocasión se instalaron tres pistas de hielo, dos toboganes y caminos congelados que cumplen con todas las normas y certificaciones que garantizan la seguridad de los asistentes, indicaron autoridades capitalinas.

La pista está ubicada en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional y la imponente catedral.

Tiene cuatro mil 616 metros cuadrados de área congelada, caminos de hielo y dos toboganes, uno de 10 metros de alto y 52 de longitud, y otro de seis metros de altura por 47 de largo.

La oferta incluye dos mil 500 pares de patines, 350 pares de patines con doble cuchilla especial para menores de tres a cinco años, focas de plástico para enseñar a niños y adultos a patinar y facilitar el uso a personas con discapacidad, entre otros aditamentos.

En ese propio escenario se instaló en junio un terreno con césped artificial, donde tuvo lugar un juego de pelota y competencia de jonrones en homenaje al aniversario 90 de la Liga Mexicana de Béisbol.