La oficina de prensa del primer ministro de Irak, Haider al Abadi, ha difundido este sábado una declaración oficial en que se exige que Turquía retire a sus soldados que irrumpieron en la provincia iraquí de Nínive, calificándolo como violación de la soberanía iraquí.

"Hemos confirmado que efectivos turcos en número equivalente a un batallón de tanques irrumpieron en carros de combate y vehículos blindados en la provincia iraquí de Nínive sin pedir autorización a las autoridades federales de Irak", dice la declaración y también agrega que ese acto constituye "una burda violación de la soberanía iraquí y contradice los principios de buena vecindad".

Según unos medios, Turquía envió 130 militares a una zona cercana a la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, con el fin de adiestrar a los combatientes de los Peshmerga, fuerza militar del Kurdistán iraquí.

Más tarde una fuente militar de EEUU citada por Reuters comunicó que está iniciativa de Turquía no tiene nada que ver con la actividad de la coalición encabezada por EEUU.