Al grito de ¿quién causa tanta alegría?, un nutrido grupo de fieles católicos honró, en el corazón del barrio de Kaivopuisto, a la protectora y Patrona de Nicaragua exclamando a todo pulmón: ¡La Concepción de María!

La tradicional Gritería en honor a la Purísima Concepción de María se celebró en la Catedral de San Enrique, sede del Obispado católico de Helsinki, ubicada en las riberas del mar Báltico, iglesia que cuenta en su haber con numerosas esculturas restauradas por el artista nicaragüense Sergio Rodas, como Nuestra Señora de Lourdes, el Cristo del Santo Sepulcro, el Nacimiento de Jesús y otras imágenes sagradas.

Entre voces de alegría embebidas de la devoción y originalidad del pueblo nicaragüense, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional a través de su embajada en Finlandia, junto a la comunidad nicaragüense, miembros del Cuerpo Diplomático y religiosos de diferentes nacionalidades cantaron y veneraron con fervor a María santísima.

Una pequeña pero preciosa imagen de la Purísima, rodeada por flores y la bandera azul y blanco, emitió durante la conmemoración una intensa luz de paz espiritual que unió almas y corazones. En las afueras del templo, las oscuras aguas del gélido Báltico parecieron más serenas que nunca, escuchando atentas los hermosos sonidos de los cantos en honor a la Virgen. La ventisca invernal que azotó en horas de la mañana la ciudad dio paso a una suave brisa vespertina que propagó velozmente las dulces ondas sonoras de la música mariana.

La magna festividad estuvo presidida por el padre Federico Spanó, quien al dirigirse a los participantes destacó: “Es muy importante mantener viva nuestra cultura, nuestras raíces, nuestra historia. Me siento feliz y agradecido de estar aquí con todos ustedes, cantándole a la Purísima”.

En términos similares se refirió la embajadora de Portugal en Finlandia, Maria de Fátima Pina Perestrello, quien expresó “sentirse muy honrada de ser partícipe de esta hermosa celebración”.

El Padre Marco Pasinato, uno de los sacerdotes de la parroquia, afirmó: “Preservar las tradiciones de un pueblo es algo verdaderamente loable. La Catedral de San Enrique está complacida de acoger por primera vez La Gritería y espera que esta linda tradición nicaragüense se establezca de manera permanente en Helsinki”.

Mientras se repartía la “gorra”, Eeva-Liisa Myllymäki, ex embajadora de Finlandia en Nicaragua, comentó a Ricardo Alvarado, embajador de Nicaragua en el país nórdico: “Viví La Gritería en la ciudad de León. Las buenas tradiciones no deben olvidarse; estar aquí me trae a la memoria la cultura nicaragüense de compartir, una práctica que se necesita en todas partes”.

La veneración a la Santísima Virgen en la Catedral de San Enrique, en Helsinki, fue una inmensa manifestación de fe mariana y amor por nuestra patria. Quizás podría describirse el acto de fe y tradición en Kaivopuisto, imitando un verso del Padre del Modernismo: “Si pequeña es La Gritería, uno grande la vive, siente y sueña”.

A pesar de la distancia y las inclemencias del invierno nórdico, nuestros hermanos connacionales no pierden sus raíces. Por el contrario, estas permanecen intactas y se robustecen cada día más, lo que quedó demostrado en Finlandia, cuando nicaragüenses de todas las edades se abrazaron en fe y amistad bajo el manto protector de la Virgen María.

El Presidente Daniel y la Compañera Rosario han orientado conservar, promover y conmemorar las tradiciones religiosas y culturales del pueblo nicaragüense, para las generaciones presentes y futuras, resaltando nuestra identidad, nuestras creencias, nuestra nicaraguanidad.

El próximo 07 de diciembre Nicaragua disfrutará en unidad y solidaridad la celebración de la Inmaculada Concepción de María, cuya bondad celestial iluminará con amor y fraternidad a todos los nicaragüenses, incluyendo aquellos que residen allende nuestras fronteras, en los confines nórdicos y en otras latitudes.