Varias de las personas detenidas durante los enfrentamientos del domingo último en la Plaza de la República de la capital francesa, continúan hoy apresadas.

Cientos de individuos se movilizaron esa jornada para demandar medidas efectivas contra el cambio climático, pese a que las autoridades prohibieron las manifestaciones con el argumento de que se trataba de una cuestión de seguridad.

Tras lo ocurrido, más de 300 personas fueron detenidas, de las cuales nueve continúan encerradas. Sin embargo, mientras prosigue la investigación, las liberadas no están exentas de ser procesadas por participar en una movilización no autorizada.

La marcha degeneró en enfrentamientos violentos entre manifestantes y fuerzas del orden.

Varias decenas de activistas, algunos con máscaras, se enfrentaron a los agentes y lanzaron objetos. Cuando un grupo de los reclamantes atravesó un cordón policial, los antidisturbios respondieron con gases lacrimógenos para obligarlos a retroceder.

Entretanto, el ambiente continúa tenso por estos días en los que sesiona la cumbre mundial sobre cambio climático en el complejo Le Bourget, al norte de París.

El cierre de vías, el llamado a utilizar los medios de transporte público y la prohibición de manifestarse, son algunas de las medidas anunciadas por las autoridades, a lo cual se suma el estado de emergencia que rige en Francia desde que ocurrieron los ataques terroristas el 13 de noviembre.

Garantizar la seguridad de los 40 mil participantes a la cita del orbe resultará un reto, de ahí el amplio despliegue de efectivos en el sitio del encuentro y en las fronteras del país.

El objetivo principal de la cumbre es concretar un acuerdo transparente y vinculante que permita limitar el aumento de la temperatura global hasta el nivel recomendado de dos grados centígrados este siglo.