Nicaragüenses que solicitan visa para viajar a Costa Rica denunciaron la obstaculización de parte de funcionarios en el consulado de Managua, quienes los últimos días cesan operaciones en horas del mediodía y han sumado mayores requisitos para obtener el sello que les permita ingresar al país del sur.

Al mismo tiempo señalan que el proceso se ha ralentizado, ocasionando mayores gastos y atrasos de hasta cuatro días a los migrantes, principalmente a quienes vienen desde los municipios más alejados del país.

La visa, con un valor de 32 dólares, ha sido negada también en varias ocasiones sin oportunidad a ningún tipo de reembolso.

“Perdemos la visa por X ó Y razones y nos quedamos aquí. Nosotros somos de departamentos de largo y todo esto nos afecta, porque muchos venimos con la esperanza de pasarnos para allá y nos niegan la visa y nos vamos sin dinero y pasando dificultades aquí”, aseguró uno de los entrevistados por Canal 6.

El mismo ciudadano aseguró que al no contar con la posibilidad de pagar un hotel, ha tenido que dormir en las cercanías del consulado.

Entre los requisitos solicitados —mayores aún si solicitan por primera vez— figuran récords de policía y partidas de nacimiento, que antes no eran solicitadas, según los nicaragüenses que viajan con frecuencia a Costa Rica.

“Estoy aquí desde las cinco de la mañana y pues la fila ha estado bastante larga y estoy esperando todavía, ojalá pueda ser atendido. Demasiado tiempo se están demorando para atender a la gente, pues desafortunadamente tenemos que aguantar esto”, afirmó otro de los consultados.

Al mismo tiempo, denunciaron la discriminación que sufren en Costa Rica, donde se les llama despectivamente “paisas” o “muertos de hambre”.

Quienes tienen negocios de viajes a Costa Rica, explicaron también que han sido afectados con estas medidas. Una situación reportada fue la de unos 100 viajantes que se dirigían a Panamá, quienes al no poder recibir la visa de tránsito, decidieron retirarse del lugar.

El retraso en el proceso de visado se inició desde la semana anterior, cuando las puertas del edificio, recientemente trasladado, estuvieron cerradas entre lunes y miércoles pasados sin tener explicación de ningún tipo.