La celebración en honor a la Concepción de María es una de las más grandes e importantes de nuestro país, en ella resalta la tradición y el folklore de nuestro pueblo, muestra de ello son los deliciosos dulces que con mucho esmero y dedicación elaboran las manos trabajadoras de los artesanos del dulce del departamento de Granada.

Desde hace algunas semanas, los miembros de la familia Gutiérrez, trabajan en la elaboración de los mismos, siendo una tarea hermosa que ha venido desarrollándose tras generaciones en la humilde familia que a diario elabora cuatro mil piezas, entre cajetas de coco negra y rosada, coyolito, piñonate de papaya y coco.

“Mi mamá fue la que me enseñó a trabajar con la elaboración de dulces. Luego que ella falleció, yo continué con este trabajo y a la fecha ya tengo 50 años de dedicarme en lleno junto a mis hijos y nietos. De la familia somos ocho los que nos dedicamos a esta labor, dos realizan la cocción del dulce, dos pican el coco y cuatro mujeres son las que elaboramos la cajeta” manifestó Carmenza Gutiérrez.

El proceso de elaboración de los dulces, inicia desde muy tempranas horas del día, mismo en el que se requiere de mucha dedicación y delicadeza, ya que la calidad del producto radica en el toque perfecto de azúcar y las horas de cocción.

Aún cuando la tarea de elaborar cajetas es una actividad bastante compleja, los artesanos afirman que es una labor satisfactoria, tomando en cuenta que les permite satisfacer las exigencias de los consumidores y les permite obtener ganancias económicas.

“He venido trabajando junto a mi abuelita desde hace muchos años, acá todos trabajamos unidos y nos ganamos nuestro salario, sin necesidad de depender de un jefe, todos hemos logrado salir adelante y contribuimos a la tradición de nuestro pueblo, ya que las cajetas están en toda celebración religiosa” afirmó Francisco Suarez.

“La labor de dulcera es muy bonita pero a la vez cansada, nos levantamos temprano a elaborarlas y luego a distribuirlas, muchos de los encargos que recepcionamos son enviados fuera de Granada y eso implica tiempo y disposición, sin embargo nos sentimos contentos de brindar una cajeta con buen sabor y calidad”, refirió Auxiliadora Montano Gutiérrez.

Mayor demanda de dulces durante la Purísima

Con la celebración del novenario a la Purísima y la realización de la Gritería, la demanda de dulces aumenta en los pequeños talleres familiares, tomando en cuenta que las cajetas son uno de los componentes principales de la popular gorra. Los dulces más solicitados para las celebraciones marianas son el gofio, cajeta de coco y el huevo chimbo, para ello, los artesanos se han preparado con anticipación para que las fiestas de la Conchita conserven su tradición.

“Los dulces son parte de nuestra tradición, no es lo mismo consumir paletas y bombones, que una cajetita bien elaborada. Muchas familias creyentes en la Purísima siempre optan por dar nuestros productos en la gorra, porque de lo que se trata es de mantener nuestra tradición” añadió Auxiliadora Montano.

“La demanda aumenta, acá vienen a hacer sus encargos todas aquellas familias que celebran a la Purísima, la verdad es que la gente no ha perdido la tradición de repartir cajetas, lo cual nos ha permitido salir adelante y preservar nuestra fuente de empleo. Gracias a Dios siempre tenemos demanda ya que nuestras cajetas conservan su sabor, no le aplicamos recado (mezcla de agua con arroz o maíz). Es importante que todo el pueblo mantenga vivas las tradiciones como son los dulces” afirmó María del Carmen Gutiérrez.

Variedad de productos

En cada lugar los dulces varían según la receta y los secretos de quienes la elaboran, en el municipio de Diriomo las cajetas más demandadas para la Gritería son las de cacao y las de vainilla, mismas que son elaboradas por las delicadas manos de Mercedes Cárdenas, quien por más de veinte años se ha dedicado a tan dulce labor.

Junto a su esposo y una de sus hijas, elabora las cajetas que son repartidas durante los nueve días de novenario en los hogares diriomeños. Cárdenas, afirma que la devoción que siente por la Virgen María, le permite hacer de sus dulces, un manjar exquisito y difícil de igualar.

“Durante las celebraciones de la Purísima, elaboramos cajetas que solo en el municipio las encuentra, cajeta de vainilla, cacao y manjar, acá elaboramos los dulces con mucho amor porque sabemos que van a ser repartidos a los niños en nombre de nuestra santa madre. Nuestros dulces son únicos porque siempre tenemos el cuidado de que lleven la cantidad suficiente de leche, dulce y algunas especies que utilizamos como el higo, anís y canela” señaló.

Para esta temporada de celebración, la familia Cárdenas cuenta con un pedido de más de siete mil piezas, mostrando así que los dulces tradicionales continúan reinando en las celebraciones populares de nuestro pueblo creyente.

“En mi familia somos muy creyentes de la Virgen y cada vez que hacemos nuestras cajetas sentimos que estamos aportando a darle continuidad a las celebraciones en honor a la Virgen, ya que en cada Purísima por sencilla que sea, siempre hay un dulce en la gorra y nos llena de satisfacción saber que fueron nuestras manos las que lo elaboraron” finalizó Cárdenas.