El desfile hípico arrancó  en la Plaza de la Fe y culminó en las inmediaciones de la rotonda El Periodista, luego de recorrer la Avenida Bolívar, la pista del Ministerio de Gobernación, el Paseo Tiscapa y la Rotonda El Güegüense.

Aunque no contó con la gran participación de caballistas y de carrozas tal y como sucedió el primero de agosto, las personas que asistieron a observar el evento, además de ver los mejores ejemplares de las diferentes razas de caballos, también pudieron disfrutar de música, baile, gastronomía y todo un sinnúmero de atractivos propios de estas fiestas.

Algo que destacó la población asistente fue la seguridad y el orden, lo cual, según señalaron fue fundamental para que todo transcurriera con normalidad.



“Me parece que todo está bonito. Uno viene aquí con la familia, con los hijos a pasear, a disfrutar un rato, y pues creo que no habido problema en eso”, aseguró el poblador Oscar Antonio Medrano, habitante del barrio Waspán Sur.

Así se refirieron también caballistas como el joven Álvaro Alemán, de Villa Carlos Fonseca, quien dijo sentirse muy contento, ya que reinó la tranquilidad y el orden.

“Todo ha transcurrido en orden. Hay seguridad, la Policía está desplegada por todos lados garantizando que todo esté bien”, señaló.

Alemán aseguró que este es ya su quinto año de participar en el hípico y que este quizá fue el más ordenado de todos.

En los mismos términos se manifestó el caballista Emiliano Duarte, de Managua, quien tiene 25 años de venir a los hípicos en honor a Santo Domingo.

“Me parece excelente la organización. Felicito a los organizadores, todo ha estado bien ordenado y muy alegre”, aseguró Duarte.



Algo más que caballos


Sin bien el atractivo principal de la fiesta hípica son los caballos, la población va también por otros presentaciones, como son las carrozas, la música, las bellas bailarinas y sobre todo la oportunidad de pasar un rato ameno con familiares y amigos.

“Venimos a distraernos un rato, a pasar con los amigos. Hoy no trabajamos y decidimos venir a ver la hípica”, dijo María José Flores, habitante del barrio Villa Reconciliación.