Conocedores del derecho brindaron sus consideraciones sobre la posición de defensa de la soberanía y de respeto a los derechos humanos de los migrantes, sea cual sea su nacionalidad, indicando que el Gobierno de Nicaragua ha actuado con toda la responsabilidad y seriedad del caso para proteger los intereses y seguridad del pueblo.

La magistrada presidenta de la Corte Suprema de Justicia, doctora Alba Luz Ramos, manifestó como inconcebible que un país pretenda imponer a otro el ingreso de ciudadanos en condición de irregularidad, y que la soberanía de una nación debe respetarse.

“La soberanía de los países debe respetarse y en todo caso tienen que ponerse de acuerdo (…) aquí no estamos aislados, hay un sistema de integración centroamericano y hay otros órganos regionales en los cuales se puede discutir el tema y también está la comunicación bilateral entre los países”, citó Ramos.

El magistrado del Tribunal de Apelaciones de Managua, doctor Gerardo Rodríguez, indicó que el gobierno demostró firmeza en el respeto de la soberanía del país.

“No es posible que un tercer país, en este caso Costa Rica, se arrogue el derecho de imponerle a otro estado que permita o no permita el tránsito de personas en su territorio, cada país tiene su regulación, su legislación en materia migratoria y no existe en derecho internacional ningún principio ni norma que posibilite que un tercer estado, en este caso Costa Rica, le quiera imponer a otro país el tránsito o el paso de personas por su territorio. La posición de Nicaragua es firme, es correcta y no se puede permitir que una crisis humanitaria sea motivo para pretender que Nicaragua acepte sin reserva la imposición del tránsito de personas que son materia de soberanía de estado”, planteó Rodríguez.

Agregó que Costa Rica debe retirar, tal y como lo exige Nicaragua, a los migrantes ilegales largo de la frontera, pues eso se traduce en una amenaza a nuestra soberanía y territorialidad.

Rodríguez también respalda la propuesta de brindar una solución integral al tema de la migración, sobre todo en el respeto de los derechos humanos de los migrantes, sean cubanos, hondureños, guatemaltecos, salvadoreños, nicaragüenses y de otras nacionalidades.

En tanto el analista, abogado y periodista Roberto Larios, considera que Nicaragua y su gobierno han estado unidos en relación a la situación provocada por Costa Rica de forzar la entrada ilegal de cubanos en nuestro territorio.

“La posición del gobierno de Nicaragua es una posición muy firme y por eso es respaldado por el pueblo nicaragüense, porque en primer lugar no podemos permitir una violación a la soberanía, ni a nuestro territorio. Aquí existen leyes y esas leyes tienen que cumplirse y es algo en que todos estamos de acuerdo. Los nicaragüenses no estamos en contra que estos hermanos cubanos puedan seguir su camino y por eso la posición de Nicaragua en el SICA de pedir que los gobiernos de Centroamérica definan una estrategia para resolver este problema, que no es de andarlo empujando de un país a otro”, consideró Larios.

Finalizó diciendo que la posición de Nicaragua es centroamericanista y latinoamericanista, pues se está velando por los derechos de todos los pueblos.