En el transcurso de la vestida de la imagen, los asistentes bailaron al ritmo de la popular música de filarmónicos, así como también pasaban sus pañuelos por encima de la diminuta imagen como muestra de su creencia, la que ha permanecido vigente desde hace más de 50 años.

Fernando Avendaño, llegó a la iglesia cargando una réplica de la imagen y expresó que desde hace 18 años realiza esta promesa en pago a un milagro realizado por la diminuta, pero milagrosa imagen.

“Desde que yo estaba muy pequeño, pago esta promesa porque Santo Domingo sanó a mi mamá de un accidente que sufrió en su pierna y yo le dije que si la curaba, yo le bailaría todos los nueve de agosto, cargando una imagen de él y aquí estoy una vez más cumpliendo con mi promesa” añadió Avendaño.

 



Otra de las que participó en la vestida del santo fue doña Martha Matamoros, quien cargando a su nietecita en brazos y bailando al ritmo de los filarmónicos agradeció al santo por haberle permitido ser abuela.

“Yo tengo dos años de estar pagando esta promesa porque Santo Domingo le permitió a mi hija quedar embarazada y en pago a ese milagro es que yo vengo a bailarle y esta promesa la va continuar mi nietecita cuando yo ya no esté viva” destacó Matamoros.

Edwin Morales y toda su familia participó con toda su familia en la vestida del santo, como parte del pago de una promesa, la que consiste en elaborar y diseñar la nueva apariencia con la que la imagen permanecerá el resto del año en la iglesia de las sierritas.

“Toda mi familia participamos desde hace 16 años en la vestimenta del santo, es una promesa que nos heredó nuestra abuelita y es por ello que nosotros con mucha devoción  asistimos año con año a esta bella celebración religiosa donde participan todos los managuas” añadió Morales.  

La venerada imagen de Santo Domingo, la que permaneció durante la capital en un lapso de diez días, estas fiestas son una de las más visitadas por creyentes de todas las partes del país gracias a los milagros que ha realizado a muchos nicaragüenses.

Se espera que la imagen de Santo Domingo salga de su iglesia ubicada en Managua a tempranas horas de la mañana para enrumbarse hacia las sierritas acompañado de miles de feligreses.