El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, pidió respeto para la Policía Nacional, una institución cuyos miembros vienen del seno de las familias trabajadoras para prestar un servicio a la nación.

Daniel demandó este respeto durante el acto de graduación de 35 nuevos oficiales y 490 policías del curso básico de egresados de la Academia de la Policía Nacional “Walter Mendoza”.

En la ceremonia el mandatario estuvo acompañado por la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo; Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando; la Jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera; el Jefe del Ejército Julio César Avilés; y familiares de los graduandos y de los miembros de la institución caídos en el cumplimiento de su deber.

Esta graduación estuvo dedicada al oficial Kevin Esaú Valle Carrasco, fallecido en los hechos de violencia ocurridos semanas pasadas en Mina El Limón, y al Comandante Camilo Ortega Saavedra.

No es fácil esta labor

Durante su mensaje, el Comandante reconoció que la labor de los miembros de la Policía no es nada fácil.

“Yo diría que la labor de un policía es de las labores más difíciles que puedan existir en todo el planeta y el trabajo más difícil también para un trabajador aquí en nuestra patria”, enfatizó.

Recordó que incorporarse a las fuerzas del orden es para servirle a las familias y a la comunidad, tanto en las ciudades como en el campo. Al respecto, aseguró en algunos lugares del país solo hay uno o dos miembros brindando la seguridad que demanda el pueblo.

“La Policía con recursos todavía limitados, frente a las demandas que tiene nuestro pueblo, hace grandes esfuerzos. Es cierto, no logra satisfacer a todas las familias. Porque frente a un puesto de Policía, a una unidad de Policía, ¿cuántas personas se presentan todos los días?, desde los que llegan por una falta de tránsito, por haber provocado un accidente, hasta los que llegan a denunciar delitos mayores”, indicó.

Presupuesto limitado

Señaló que la institución atiende todas esas cosas en condiciones muy modestas, y citó que esa vocación de servicio se manifiesta no sólo en Managua, sino en las zonas más alejadas del Caribe Nicaragüense.

Subrayó que los miembros de la Policía participan de la doctrina que tiene el Estado de luchar por la seguridad de todo el pueblo.

A ello hay que agregar también la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, lo cual ha costado la vida de muchos agentes.

Reiteró que todo esto se hace con un presupuesto limitado, ya que la Policía trabaja con el corazón.

El mandatario aceptó que faltan miles de policías más para “poder cubrir las demandas mínimas de la población”, aunque habría que garantizar también condiciones dignas de trabajos a éstos.

“Estamos comprometidos con seguir invirtiendo para seguir mejorando las condiciones”, señaló Daniel.

En este sentido, el Comandante indicó que la doctrina de Seguridad Soberana del Estado cuenta con dos destacamentos fundamentales: la Policía y el Ejército, dos instituciones vinculadas al pueblo y a los productores.

Sometidos a tensión y estrés

Dijo que un policía, al igual que un soldado, está sometido a una tensión, a un estrés y a un desgaste físico muy grande, sobre todo los que deben hacer largos patrullajes en las zonas de montaña.

Al respecto, aseguró que ello también tiene un costo para las familias que esperan que los policías salgan de pase para poderles ver.

Para Daniel esta es una labor noble y que no hay persona en el mundo, “más en estos tiempos de terror”, que no recurra a la Policía cuando se presentan hechos graves que ponen en riesgo la seguridad ciudadana.

En este punto, aseguró que cuando la población no encuentra una respuesta rápida lo que hace es molestarse contra la policía.

“La molestia es grande, ¿por qué?, porque están hablando de seguridad de personas. No es la molestia que puede tener alguien cuando va al mercado a buscar cómo comprar alimentos o va a comprar ropa y tiene que pasar un buen tiempo ahí para encontrar, porque está lleno el mercado”, ejemplificó.

La paciencia de Job

El Comandante indicó que esto demanda de mucha paciencia por parte de los miembros de la institución.

“El trabajo de Policía es el trabajo más duro que puede desarrollar un ciudadano en el mundo y en nuestro país; trabajo duro que demanda de mucha paciencia, paciencia que solamente la da la conciencia; paciencia que solamente la dan estos valores cristianos que tenemos los nicaragüenses”, aseguró.

“Para ser policía se necesita la paciencia de Job”, refirió.

“El policía necesita la paciencia de Job frente a aquellos que se manifiestan con todo su derecho, que de repente se les ocurre empezar a insultarlos, a agredirlos, a lanzarles piedras y al Policía no le queda más que aguantar o entregar la vida como sucedió con nuestro querido hermano, este muchacho, Kevin”, lamentó.

Daniel dijo que Kevin Valle, de apenas 20 años de edad, murió cuando no había llegado a Mina El Limón ni a matar ni a disparar contra nadie.

“Llegó simplemente a buscar cómo garantizarle a las familias, en medio de las protestas, un poco de seguridad, un poco de tranquilidad”, expresó.

“Es dura la vida de un policía, yo me atrevo a decir que la vida de un policía es un calvario, porque es la fuerza del Estado que está más expuesta todos los días y a todas las horas a sufrir improperios, insultos”, lamentó Daniel.

Falta de respeto a la Policía

El Comandante criticó el hecho de que se llegue a calumniar a la institución, ya que ésta no es la Policía de la época de la dictadura, la cual era la máxima expresión de violencia e irrespeto al pueblo.

“Yo diría que hay una conducta de falta de respeto a la Policía, nuestra Policía se merece respeto. No es asunto de irrespetarla como se le irrespeta a la Policía, como se le calumnia a la Policía, como se le trata de ignorar a la Policía. La policía que está para servirle a todos los nicaragüenses”, insistió.

Daniel indicó que en un cien por ciento la institución está formada por muchachos y muchachas que vienen de familias trabajadoras y humildes, pero con una gran vocación de servicio.

Es “una Policía que se merece el respeto de todos los nicaragüenses. Ya quisiera (ver a) esos que hablan mal de la Policía haciendo el trabajo de la Policía”, subrayó.

El Comandante recordó además que el servicio de la Policía no se discrimina a nadie y que se combate el delito en el lugar donde se cometió.

Durante su mensaje el Comandante saludó a la señora Diega del Carmen Mendoza, madre del héroe Walter Mendoza.

Nuevas tareas dentro de la política de Seguridad Soberana

Daniel reiteró que la Policía y el Ejército son los brazos fundamentales donde el pueblo se agrupa para garantizar la política de Seguridad Soberana, donde sus miembros tendrán nuevas tareas, funciones y retos, como rescatar a los jóvenes que caen en la delincuencia juvenil o en las drogas.

“Rescatar al joven de la droga es proteger a la familia nicaragüense”, ejemplificó.