El respeto a la soberanía y a las leyes nicaragüenses, así como la igualdad en el trato a los emigrantes de todas las nacionalidades, es el llamado que hacen los nicaragüenses que transitan por el puesto fronterizo de Peñas Blancas en el departamento de Rivas, en claro respaldo a la posición de Nicaragua ante la crisis provocada por el gobierno de San José al forzar el paso de emigrantes ilegales cubanos.

"Yo digo que está bien lo que están haciendo por la misma seguridad", comentó Celestina Mejía Vázquez, una nicaragüense proveniente de Costa Rica, que retornó al país la mañana de este martes.

Ismael Romero afirmó que la decisión de Nicaragua ante la situación provocada por Costa Rica, ha sido certera en aras de resguardar las fronteras y garantizar la seguridad de los nicaragüenses.

"Puede estar bien, porque son cosas que por medida de seguridad del país se deben hacer porque hay muchos que pasan y se detectan que andan haciendo algo malo", expresó Aníbal Pérez.

Para el nicaragüense Walter Castillo, las leyes de los países a los que se ingresa deben ser respetadas, al igual que todo Gobierno está en su derecho de negarle la entrada a emigrantes ilegales.

"Debemos respetar las leyes de cada país y para mí creo que el Gobierno de Nicaragua está en todo su derecho a negarle la entrada a cualquier persona que pretenda entrar ilegal a nuestro país, así como los nicaragüenses al llegar a cualquier país no nos permiten el ingreso (si andamos ilegales)“, señaló Castillo.

Juana Silva destacó el trato que los emigrantes nicaragüenses ilegales reciben en países como Costa Rica, por lo cual demandan igualdad en el trato a todos los emigrantes sin importar su procedencia.

"A los emigrantes se nos debe tratar por igual, porque somos seres humanos. Con los nicaragüenses (los costarricenses nos dan) un trato bárbaro (…) no existe tal hermandad, los ticos tratan a la patada a los emigrantes nicaragüenses", puntualizó Silva.