El presidente ruso Vladímir Putin ha calificado el ataque contra el bombardero táctico ruso Su-24 en Turquía como una puñalada por la espalda.

"La baja de hoy (martes) es consecuencia de una puñalada por la espalda, asestado por cómplices de los terroristas", dijo al reunirse con el rey de Jordania, Abdalá II.

El mandatario ruso destacó que el suceso "se encuentra fuera del marco de la lucha normal contra el terrorismo", recordando que los militares rusos "combaten heroicamente" a yihadistas.

"Además, tenemos firmado un acuerdo con EEUU para evitar incidentes aéreos, y Turquía es uno de los países que se definen como parte de la coalición antiterrorista liderada por EEUU", agregó.

Putin enfatizó que los pilotos rusos de ninguna manera amenazaban a Turquía.

"Por supuesto, analizaremos atentamente todo los sucedido", aseguró.
Este martes, el avión ruso Su-24 se estrelló en Siria.

Putin señaló que el avión fue derribado con un misil aire-aire por un F-16 turco y se cayó en territorio de Siria, a cuatro kilómetros de la frontera de Turquía.