Migrantes cubanos, somalíes y nepalíes que fueron encontrados perdidos en la zona selvática de la frontera sur nicaragüense, fueron rescatados por miembros del Ejército y puestos a buen resguardo para recibir atención médica por parte de los médicos del Ministerio de Salud (MINSA).

Este grueso número de [email protected] de diversos países, ante la intransigencia del gobierno costarricense, son forzados a cruzar nuestras fronteras por puntos ciegos, arriesgando su vida a todo tipo de peligro en la zona selvática y siendo víctimas fáciles de los traficantes de personas que operan desde Costa Rica.

Entre la madrugada y esta mañana de domingo, el ejército encontró a más de una docena de [email protected], nepalíes y somalíes que estaban en serio peligro en la selva, sobre todo porque pasó lloviendo y algunos ríos se desbordaron cortando el paso en la carretera que conduce al municipio de Cárdenas.

El doctor Mario Navas, indicó que todo migrante irregular y que es llevado por los efectivos de migración, se le realiza un chequeo médico-físico.

"Se le toma la temperatura corporal, la presión y se le revisa que no venga con ningún tipo de enfermedad o fiebre que pueda contagiar o enfermar a otros pobladores", indicó el médico Navas.

En caso de tener fiebre es llevado a un albergue donde es monitoreado por los médicos.

"Los encontramos perdidos en la montaña y al vernos pidieron ayuda porque estaban en peligro, les dimos asistencia inmediata y los trasladamos al centro de salud", expresó un jefe militar que puso a buen resguardo a los migrantes.

Sin embargo, algunos de ellos no salieron ilesos de esta peligrosa travesía.

Un nepalí resultó con fractura en ambas piernas al precipitarse en un barranco, por lo que fue trasladado al hospital de Rivas.

Otros como el cubano Yoamendi Salas, agradeció al ejército por haberles rescatado de la intemperie y del peligro que significa la selva, situación que no piensa volver a repetir.

"Nos trataron bien, es algo difícil pasar esos montes (la selva), nos permitieron que nos cambiáramos de ropa, nos dieron de comer y nos trasladaron al puesto de salud", dijo Salas.