El experto en temas ambientales, el doctor José Milán, presentó una evaluación de los diferentes escenarios climáticos ocurridos en los últimos años, donde se evidencia la falta de precisión científica para determinar la ocurrencia de ciertos fenómenos y cómo van ir cambiando en los próximos meses.

“Una de las cosas que estamos observando es que ningún evento de los que se presenta en condiciones actuales son similares al pasado. No hay patrón de referencia que podamos comparar situaciones iguales”, señaló.

“Siempre hay que recordar que en la medida que nuestro clima cambia, el régimen de variabilidad y comportamiento va cambiando también, eso va haciendo que las condiciones meteorológicas que se puedan producir a corto plazo son difíciles de predecir”, recalcó.

“Son fenómenos que involucran a muchas variables que están vinculadas al calentamiento de los océanos, al nivel de presión y por supuesto hacen cambiar la dinámica del comportamiento histórico tradicional que ha tenido en clima”.

¿Qué es lo que está sucediendo?

Milán indicó que las lluvias de las últimas horas responden a un fenómeno de centro de baja presión, una anomalía climática que no es típica se manifieste en la tercera semana del mes de noviembre.

“De repente surge un centro de baja presión que no es típico de esta época, ese centro de baja presión unido a un nivel de calor en los océanos contribuye a la formación de nubes, formación de lluvias, emigrando ese centro de baja presión del atlántico al pacífico, una condición llamada temporal por su carácter o ciclo de vida que concluirá en un tiempo determinado”.

Milán manifestó que ya se puede hacer un balance de fenómenos como El Niño.

“Se había anunciado desde principios de año que sería un Niño devastador, sin embargo, cuando se compara con los ‘Niños’ más importantes que ha habido en los últimos 40 a 50 años, se puede decir que es un Niño que ha estado ligeramente por encima del de 1982, pero por debajo del registrado en el año 1997”, afirmó.

En términos de impacto

“Recordamos perfectamente que El Niño del 97 generó en nuestro país daños significativos producto del déficit de precipitaciones, grandes pérdidas en las cosechas, hay que decir que para esa fecha quizá nuestros productores no tenían el nivel de estrategia de hoy en día, donde se conoce claramente cuando viene un fenómeno de este tipo”.

“Ese Niño causó daños forestales, todos recordamos que para abril del 98 y mayo del 98 prácticamente en Managua se interrumpió la navegación aérea por la cantidad de nubes de humo concentradas debido a los incendios forestales de ese año”, agregó el especialista.

Enfatizó que “Ninguno de esos fenómenos lo hemos observado este año; si bien ha sido un Niño fuerte, no hemos tenido los daños significativos de otros años”.

Condiciones poco predecibles

“Los centros internacionales han dicho con un nivel de probabilidad que este fenómeno de El Niño empiece a decaer y a desaparecer de forma paulatina entre los meses de diciembre a abril, de ser así aun no se puede predecir si vamos a una condición de clima en condiciones normales o condiciones de Niña”.

“En algunas historias nuestras está registrado que después de salir de un Niño puede haber una Niña, pero también está registrado que después de salir de un Niño pueden haber condiciones normales”, concluyó.