El profesor Manuel Berrocoso, de la universidad española de Cádiz, explicó hoy la experiencia de científicos de su país en la cooperación con la vigilancia volcánica en Nicaragua, de 2010 a la fecha.

Participante en el Duodécimo Congreso Geológico de América Central, que acaba de concluir en esta capital, Berrocoso comentó en diálogo con Prensa Latina particularidades de esa relación de trabajo con el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), anfitrión del evento.

Todo comenzó a partir de un proyecto firmado hace cinco años por la institución científica nica y la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana

Ante la petición del Ineter, nos incorporamos un grupo de especialistas españoles a fin de darles apoyo en técnicas que ellos querían implementar, indicó el profesional de formación en matemáticas y luego especializado en el campo de la geodesia.

Los nicaragüenses decidieron que debíamos focalizarnos en el volcán Concepción, de la isla Ometepe, (en el interior del Gran Lago de Nicaragua) y desde entonces colaboramos no solo en el apoyo a la investigación, sino en el aspecto de la formación, tan importante como la anterior, apuntó.

En el Congreso Centroamericano, el docente de la Universidad de Cádiz expuso esa experiencia, enfocada sobre todo a la vigilancia volcánica, "porque una cosa es hacer estudios a posteriori y otra trabajar en tiempo real".

Esta última variante permite pronosticar con suficiente tiempo para poder evacuar (población) en caso de necesidad, lo cual es muy complicado, en eso estamos trabajando y ya hay resultados, comentó con satisfacción.

Acerca del evento, dijo que fue realizado con mucha ilusión, y en su trascurso destacaron las interrelaciones entre los participantes de los países centroamericanos, fuertemente potenciadas en este encuentro.

La experiencia de Berrocoso en este campo de la investigación científica data de hace 25 años y comenzó en la Antártida, cuando tuvieron lugar las primeras expediciones españolas al continente helado.

Andalucía, la comunidad española donde vive y trabaja, suele ser una zona muy conflictiva a nivel sismológico y allí establecieron redes geodésicas muy precisas, de marcas sobre la tierra, las cuales ofrecen coordenadas de precisión milimétrica, señaló.

Ello permite observar cómo se deforma una determinada zona de la corteza terrestre, precisó el avezado en geodesia.

A partir de ese punto se pueden realizar pronósticos a futuro, a muy futuro o a muy corto plazo, en dependencia del objeto de estudio, concluyó el catedrático español.