La imposición de la Orden fue hecha durante la celebración de la Cumbre del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) en Managua, en la cual también se conmemoró el 25 Aniversario de dichos Acuerdos de Paz.

El Comandante Daniel indicó que previo a los acuerdos de paz, estaban aquellos sectores que no querían que los pueblos centroamericanos conversaran para resolver las diferencias planteadas, incluso hubo diversos encuentros, pero los mismos eran parciales y excluyentes.

“Había una política de veto a la voluntad que en el fondo existía de los presidentes centroamericanos de buscar el diálogo, la comunicación, pero parecía difícil en ese momento que se pudiese producir un encuentro en el que estuviéramos presentes todos los presidentes centroamericanos. Se habían hecho varios intentos, pero intentos parciales, eran intentos excluyentes”, historió el comandante Daniel, subrayando que mientras no estuvieran todos los pueblos reunidos, era imposible encontrar una solución.

Momentos dificiles, pero se hizo el milagro


En estos momentos difíciles para lograr coincidencias, señaló Daniel, surgió la propuesta del ex presidente Cerezo de convocar a todos los mandatarios, desafiando a aquellos sectores que no querían ese encuentro, mismo que se realizó en un santuario en Esquipulas.

Recordó que la reunión se dio en un convento de Esquipulas, donde fueron alojados en los cuartos de los monjes del lugar y se logró realizar el encuentro en medio de una crisis terrible que azotaba a Centroamérica, lo cual calificó como un milagro.

“Cuando estaba bañada en sangre la región centroamericana, nos encontramos por primera vez los presidentes centroamericanos sin excepción, por primera vez desde que había arrancado el conflicto, se produjo el milagro de Esquipulas y nosotros reconocemos la valentía, la decisión, el coraje del presidente Vinicio Cerezo de convocarnos”, relató el comandante Daniel.

Este primer encuentro fue a finales de mayo de 1986, en el que se lograron los primeros acuerdos hasta llegar al 7 de agosto de 1987, fecha que se concluyeron los Acuerdos de Paz.

“Nos reunimos en Guatemala, en Ciudad de Guatemala, los presidentes centroamericanos para darle cumplimiento al mandato que habíamos asumido en Esquipulas y en Guatemala suscribimos los acuerdos y esa fue la llave para la paz en la región centroamericana”, recordó Daniel al rememorar los momentos que dieron marcha a los acuerdos.


Reconocimiento a otros mandatarios

También reconoció la participación del ex presidente hondureño José Azcona Hoyos, del ex mandatario salvadoreño José Napoleón Duarte y al ex presidente costarricense Oscar Arias, a quienes señaló de haber dedicado mucho tiempo para suscribir los acuerdos de paz.

“Supo (el ex presidente José Azcona) desafiar también enormes retos, porque ahí estaba la presencia militar de los Estados Unidos en Honduras y él se comprometió de lleno, igual que el presidente José Napoleón Duarte, que por otro lado sufría enormes presiones de parte de la extrema (derecha), lo calificaban de una persona que amenazaba la seguridad de El Salvador, simplemente porque se había atrevido a desarrollar la reforma agraria. Yo diría que con el presidente Azcona, con el presidente Duarte, con el presidente Oscar Arias, se dedicó mucho tiempo a este proceso (…) ahí todos nos fuimos encontrando y llegó un momento que cuando nos reuníamos y conversábamos no habían diferencia ideológica alguna que nos alejara”.

Agenda pendiente

Cerezo afirmó que a 25 años después de firmados los Acuerdos de Paz de Esquipulas II las naciones centroamericanas tienen una agenda pendiente, que posibilite a los pueblos lograr la justicia social, la inclusión, la equidad y la participación no solo de las riquezas, sino de las oportunidades para lograr el verdadero desarrollo de nuestras naciones.

“Tenemos una agenda pendiente todavía, en cada uno de nuestros países hay muchísimos sectores que todavía no están participando del poder, del ejercicio del poder y del ejercicio del bienestar que hemos alcanzado en los últimos años, tenemos aún una agenda pendiente que debe beneficiar a las mujeres, que debe de beneficiar a los jóvenes y que debe abrir posibilidades para que ellos también participen en lo que nosotros estamos haciendo en este momento”, estimó Cerezo.

Dijo que en función de estos objetivos y propósitos y de esos logros que se vienen alcanzando, se debe seguir trabajando para fortalecer la seguridad ciudadana en Centroamérica, lo que demuestra que se está caminando en la dirección correcta, pues se quiere una región desarrollada, justa, equitativa e incluyente.

“Quiero dedicar este reconocimiento a los presidentes que ya no se encuentran entre nosotros, creo que ellos se merecerían un reconocimiento similar, el presidente (José Azcona ex presidente de Honduras) Azcona, el presidente (José Napoleón Ex presidente salvadoreño) Duarte por supuesto, porque todos hicimos un enorme esfuerzo para unificar nuestros propósitos”, denotó Cerezo al reconocer los esfuerzos de todos los mandatarios de la época.

Dijo que las reuniones del SICA no es más que darle seguimiento a esos acuerdos de paz logrados hace 25 años. "Ahora es una región donde tenemos que enfrentar ese flagelo del narcotráfico, del crimen organizado que es el mayor obstaculo que tenemos que vencer para seguir consolidando a la region centroamericana en un proceso de paz, de estabilitad, que nos permita a la vez, crear más riquezas y distribuir mejor esa riqueza".

Destacan importancia de la unidad de los pueblos


Cerezo agradeció la presencia del Secretario General del SICA Juan Daniel Alemán Gurdián y considera,  “que es una institución que ahora definitivamente representa la unidad, el esfuerzo y los trabajos de los centroamericanos que van a sacar adelante a la región”.

Destacó la importancia de la unidad y de proponerse siempre objetivos que favorezcan a las naciones, pues esto permitirá superar las diferencias de pensamiento y las diferencias partidarias, que a su vez ayudaran a lograr acuerdos.

Expresó que al superar las diferencias, lo más seguro es que nos pongamos de acuerdo y decidamos trascender históricamente tomando decisiones en beneficios de las grandes colectividades de todos los pueblos y de todos los países.



“También quiero dedicarle este reconocimiento a todos aquellos que murieron o que fueron expulsados de sus países sacrificando sus vidas en búsqueda de la democracia, en búsqueda de la paz y en búsqueda de la justicia social, lo quiero hacer porque siento que aunque Esquipulas I y II son logros históricos sin precedentes en América Central, no fue el final del camino sino que el principio de un camino que nos va a permitir unificar esfuerzos para poder lograr el sueño que hemos tenido de que América central sea algún día un lugar de justicia, de concertación, de inclusión, de equidad y de participación no solo en las riquezas, sino que en las oportunidades para todos nuestros pueblos”.

Cerezo concluyó sus palabras, poniendo sus buenos esfuerzos y experiencia a la orden de la integración de la región para que se convierta en poderosa, tal y como lo soñaron los próceres y poetas como Rubén Darío.

Las enseñanzas de los conflictos

Por su parte, el mandatario salvadoreño indicó que los acuerdos de Esquipulas fueron una suerte de hoja de ruta para alcanzar la reconciliación y el fin de las hostilidades entre los gobiernos y las guerrillas para aquellos países que sufrían de una guerra civil interna para construir también la paz, la democracia y garantizar procesos de elecciones libres.

“Yo diría que este primer acuerdo político de nuestros países significó algo así como un antes y un después en la historia centroamericana, al suscribir un tratado fundamental en principios de la democracia. Pero básicamente su trascendencia radicó en ser un eficaz, como lo establece su texto, procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica. Así reza la propia descripción de la naturaleza del acuerdo”, citó Funes.

Indicó que la enseñanza principal que dejaron los conflictos armados en Centroamericana, es que se ha pasado a la convicción que el procedimiento más eficaz y correcto de dirimir estos conflictos y cualquier otro tipo de diferencia, es la negociación, descartando la violencia.

José Enrique Castillo, Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica, señaló que los acuerdos de paz abrieron un camino de esperanza, pero también reconoció que todavía queda mucho camino por recorrer para fortalecer la unidad.

“En esas estamos en estas cumbres y reuniones del SICA, tenemos este instrumento que es el SICA, que es el cauce porque el que proseguiremos estas acciones en busca ya no de procurar la paz, sino de conservarla y mantenerla y fortalecerla”, subrayó Castillo en nombre de su gobierno costarricense.

En tanto el canciller de Guatemala Harold Caballeros, agradeció en nombre de su gobierno, el reconocimiento que Nicaragua le daba al ex presidente Cerezo.

“Quiero agradecerle además la participación de ustedes en esa gestas gloriosas de hace 25 años, con ese esfuerzo y con el liderazgo de cada uno de ustedes y quiero expresarle mi agradecimiento, presidente Cerezo, por esa iniciativa, por ese liderazgo, la Guatemala y la Centroamérica que tenemos es diferente de la de hace 25 años, pero esa diferencia solo se debe al liderazgo, a la fuerza, al corazón de cada uno de los que la han hecho posible, y quiero que sepa que somos muchos los que lo reconocemos y le agradecemos”, indicó Caballeros.

El 7 de agosto de 1987 los entonces presidentes de Costa Rica Oscar Arias; El Salvador, José Napoleón Duarte; Honduras, José Azcona; Cerezo y el Comandante Daniel Ortega firmaron un acuerdo que sentó las bases del fin de la guerra que azotaba a Centroamérica, dando origen a los Acuerdos de Paz Esquipulas II.