Gradualmente la circulación del transporte internacional de carga pesada se ha venido normalizando este miércoles en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, tras permanecer prácticamente paralizado durante cuatro días por el intento de Costa Rica de hacer pasar a nuestra frontera a un grupo de cubanos inmigrantes ilegales, registrando cuantiosas pérdidas económicas para el comercio regional.

Tanto en suelo costarricense como en Nicaragua, el flujo de vehículos de carga y pasajeros, se ha restablecido parcialmente, abriendo con esto las expectativas que en pocos días el comercio pueda normalizarse en la frontera Sur.

A pesar de esto, aún existen personas que recalcan las afectaciones que provocó Costa Rica por su decisión de promover el paso forzoso de los inmigrantes cubanos.

La tensión que Costa Rica ha generado en el puesto fronterizo Peñas Blancas, al querer lanzar a Nicaragua más de mil indocumentados, disminuyó el flujo migratorio de turistas, en una temporada del año que es considerada clave para este importante sector económico.

La mañana de este miércoles, los turistas que cruzaron legalmente la línea fronteriza, han indicado que autoridades de Migración de Costa Rica han mantenido un cerco, retrasando el paso hacia Nicaragua.

"Esto creo que ha sido una situación que no crea confianza. Costa Rica nos tuvo por más de dos horas estacionados, sin permitirnos circular libremente. Hay muchas personas (cubanos) que están apostados en la calle, sin permitirnos acceso", dijo el turista panameño, Ismael Martz.

Turistas que frecuentan este paso fronterizo, aseguraron que las tour operadoras, han disminuido su presencia en esta zona.

"Vamos a Nicaragua, y pensamos visitar Granada y San Juan (del Sur), pero se nos dificultó el paso acá porque en suelo tico, hay mucho pegón. Hay varios camiones atrasando el tráfico, y muchos indocumentados haciendo protesta", señaló Martín Rojas, ciudadano de El Salvador.

Los turistas, han indicado que las autoridades costarricenses deberían de apoyar más y descongestionar este puesto fronterizo, y no continuar promoviendo el envío forzoso de inmigrantes y atrasando a familias que vienen a Nicaragua a vacacionar o visitar a sus familiares.

"Pedimos a estos señores de Costa Rica que regularicen su frontera, porque con apoyar estas acciones no logran nada; los cubanos son nuestros hermanos, pero hay normas para viajar de un país a otro, no de la manera en que ellos quieren hacerlo", señaló la salvadoreña Roxana Méndez.

Operarios del transporte internacional de carga comercial, indicaron que esperan que la situación continúe mejorando y se llegue a una solución definitiva.

"No queremos seguir teniendo estos cuellos de botella. Ya se ha perdido demasiado, las pérdidas económicas que se han generado aquí son grandes para todas las empresas de transporte que atraviesan aquí, por lo que pedimos resolver este caso", dijo el hondureño Alfonso Torres.

Trabajadores de Migración y Extranjería de Nicaragua, continúan redoblando esfuerzos, trabajando 24 horas para descongestionar la frontera de Peñas Blancas, tomando en cuenta el caos que ha causado esta decisión del gobierno costarricense.