El ministro indio del Interior, Rajnath Singh, afirmó hoy que su país está en alerta ante cualquier amenaza del Estado islámico (EI), un día después de la advertencia de las fuerzas de seguridad sobre posibles ataques de esa organización terrorista.

El EI no es un peligro para alguna nación en particular sino para la humanidad, afirmó Singh a la prensa.

Un comunicado de esa cartera divulgado ayer señala que los recientes atentados del Daesh (acrónimo en árabe de esa organización) en París, Francia, indican claramente su intención de expandir su área de acción más allá de Iraq y Siria.

Por tal motivo, destacó el aumento de los niveles de alerta en el país, como parte de lo cual se intensificaron las medidas de protección en las misiones extranjeras en Nueva Delhi, templos, lugares turísticos o muy concurridos por la población.

Los procedimientos de contingencia "deben revisarse de inmediato para identificar los planes, objetivos y zonas vulnerables a los ataques del EI y adoptar las medidas adecuadas para neutralizar las amenazas potenciales", subraya.

Aunque la nota estima que el Daesh no ha logrado hasta la fecha establecer una presencia significativa en la India, su éxito en la radicalización de algunos jóvenes indios hace posible una acción terrorista en el territorio nacional.

Según fuentes de seguridad, al menos tres indios murieron en combate en las filas del Estado Islámico.

El 15 de septiembre, Emiratos Árabes Unidos deportó a cuatro sospechosos de tener vínculos con esa formación extremista y luego a otra mujer por la misma acusación.

No sólo el norteño estado de Jammu y Cachemira, el único con mayoría musulmana, está bajo el escáner de las fuerzas del orden. Assam, Kerala, Maharashtra, Telangana, Tamil Nadu y Uttar Pradesh también son monitoreados de cerca.

En los últimos meses, fue detectado en esos territorios un creciente uso de las redes sociales de simpatizantes del Daesh y de grupos afines para adoctrinar a la juventud.

Estamos en alerta y preocupados, admitió recientemente el director general de la policía del nororiental estado de Assam, Khagen Sarma.

Durante las sistemáticas protestas de grupos separatistas en Jammu y Cachemira se observan cada vez más las banderas negras del grupo terrorista, una situación que inquieta en la India, donde viven 150 millones de musulmanes.