El capricho del gobierno de Costa Rica de intentar forzar el ingreso a suelo nicaragüense de un grupo de inmigrantes cubanos ilegales, mantiene cerrada la frontera sur de nuestro país, afectando al comercio y transporte de toda la región centroamericana.

El transporte internacional de carga y pasajeros se mantiene paralizado en la frontera de Peñas Blancas, debido a la irresponsabilidad del gobierno costarricense que con su actitud intransigente está provocando pérdidas económicas y retrasos importantes a quienes hacen uso del pase fronterizo.

Según constató este equipo de El 19 Digital, los cubanos en territorio costarricense mantienen cerrado el paso de los buses de la compañía de pasajeros, mientras se forma una larga fila de furgones de carga por ambos lados de la frontera.

Los que viajan en los buses de pasajeros se ven obligados a bajar y pasar la frontera a pie para hacer sus trámites migratorios.

Funcionarios de migración de Costa Rica en pláticas con algunos ciudadanos que han expresado su malestar por esta situación, están manifestando que mantendrán cerrada la frontera para el transporte.

"Ojalá que se arregle esto, hay muchos atrasos y esto genera más gasto y tiempo perdido", dijo Carlos Emilio Matute, un ciudadano guatemalteco que iba de tránsito.

Mientras el transportista guatemalteco Everardo López, se quejó de las autoridades ticas porque le perdieron su pasaporte.

Costa Rica irresponsable

"Es lamentable esto porque puedo perder mi trabajo y voy para atrás y está gente (los ticos) no me deja pasar a mi país de regreso, esto es muy mal", mencionó Everardo.

Agregó que la carga que llevaba a Costa Rica debió entregarla el lunes y no pudo cumplir porque las autoridades de esa nación se lo han impedido.

“Esta situación que está aquí no es conveniente, ha provocado pérdidas para la empresa y para uno, por los gastos económicos de comida, los baños, servicios y todo eso ha sido muy conflictivo. Por estar detenido se gastan 20 dólares diarios, solo en comida, eso es lo primordial”, mencionó Luis Antonio Castillo Pineda que considera que Costa Rica al conocer de la situación migratoria no debió recibir en su frontera con Panamá a este grupo.

Detalló que normalmente el paso entre Nicaragua y Costa Rica dilata un par de horas y no hasta dos días, a como ha ocurrido desde el domingo que los vecinos del sur, forzaron la salida a los ciudadanos cubanos.

“A las autoridades costarricenses les pedimos que ordene el tráfico del transporte para ambos países”, dijo Pineda.

Transportista tico molesto

El transportista costarricense Carlos Alberto Gómez señaló que la situación en la frontera de su país, le está perjudicando en su salud, pues no ha podido bañarse, ni comer normalmente.

“Nos ha perjudicado bastante, porque aquí estamos a manos cruzadas, sin comer, sin bañarnos. Hoy no estamos para pasar, Costa Rica metió las patas al haber dejado entrar a esa gente que viene desde Canoa (lado panameño) ellos no tenían que entrar”, dijo.

Rechazó las provocaciones hechas por las autoridades costarricenses a Nicaragua, apuntando que la posición de su gobierno no es la correcta.

“Esa no es la actitud correcta, allá mismo en Canoa (debieron) pararlos y dejárselos a Panamá que fue el que los dejó cruzar y ver lo que hace Panamá con ellos, no tirarlos a los pobres aquí. Cada día de atraso son 400 córdobas diarios en comida, eso genera gasto (…) No están al lado de Nicaragua, están en el lado tico y Costa Rica es la que tiene que ver qué hace”.