Expertos en caficultura de Latinoamérica, sostuvieron este lunes un encuentro con el Sistema de Producción, Consumo y Comercio de Nicaragua para compartir sus experiencias sobre técnicas en el manejo del cultivo de este rubro.

En el contexto del I Seminario Taller de Caficultura, celebrado en la Universidad Nacional Agraria (UNA), especialistas de Brasil, Guatemala, México, Panamá y Colombia, contribuyeron a crear una base de asistencia técnica para el próximo ciclo productivo del café en Nicaragua.

El Subdirector del Inta, compañero Miguel Obando, informó que los especialistas han sido invitados por el Gobierno Sandinista y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y los mismos aportarán para la preparación del ciclo productivo 2016—2017.

Obando destacó que pese a los efectos del cambio climático y la roya, la producción del café va por muy buen camino este año, registrando más de 2.4 millones de quintales, y cumpliendo las metas del Programa Nacional para la Transformación del Café.

El brasileño Luiz Carlos Fazuol, indicó que vino a Nicaragua a participar en este taller, y compartir algunos conocimientos generales sobre su especialidad en genética y mejoramiento del café.

“Las variedades que Brasil siembra, pueden ser utilizadas en Nicaragua. Son resistentes a la roya y muy productivas. La tasa está siendo utilizada en escala mayor en algunos países de Centroamérica, y no tienen que sembrarse en zonas tan altas, sino que son bastante adaptables”, expuso.

Por su parte, el mexicano Roberto Licona Franco, refirió que el propósito de su participación es mostrar un modelo de desarrollo del café sustentable, y con manejo agroferestal para lograr un cultivo completamente orgánico, sin ningún uso de químicos.

En cambio, el especialista guatemalteco, Manuel Quiñonez, dijo estar contento de estar en Nicaragua, donde podrá compartir un modelo de caficultura que recientemente se ha estado desarrollando en el Oriente de su país.

“La hemos llamado ‘Caficultura de Precisión’. Es un modelo de agricultura sostenible y de adaptación al cambio climático.

Personalmente he estado conduciendo este proyecto, durante los últimos cinco años, y ha sido un modelo exitoso”, sostuvo.

En el contexto de este seminario-taller, el experto expuso que “si no cambiamos nuestra manera de hacer agricultura, estamos condenados al fracaso; por lo que los países de la región se tienen que adaptar a estos cambios climáticos, definir propuestas y salir adelante”.