El Ministerio de Salud (Minsa) realizó entre septiembre del 2014 y septiembre del 2015 un estudio acerca de cómo la epidemia de Chikungunya ha impactado en la población de Nicaragua mayor de dos años.

El estudio afirma que más del 60% de la población nicaragüense es propensa a infectarse por el virus, y al mismo ritmo de las acciones de lucha antiepidémica que se están realizando es probable que para el próximo año se infecte el 30% de las personas susceptibles a la enfermedad.

Otro dato importante es que durante el período de estudio de la población que estuvo expuesta a enfermarse, el 26.5% presentó síntomas.

El Minsa afirma esperar para el próximo año un comportamiento similar en la población que no se ha infectado.

Cabe mencionar que del 100% de las personas que dijeron haber tenido chikungunya, se comprobó por laboratorio que el 77% sí tenía la enfermedad, lo que demuestra que la gran mayoría de la población nicaragüense está informada y conoce sobre los síntomas del chikungunya.

También hubo un 15% de personas que se infectaron y no presentaron ningún síntoma por chikungunya, pero tuvieron la posibilidad de transmitir la enfermedad a través del mosquito Aedes aegypti infectado.

Del total de personas que expresaron haber presentado síntomas por chikungunya, el 38.4% no acudió a consulta médica, probablemente porque conocen que la enfermedad no es mortal como el dengue, y por tanto optaron por auto-medicarse y guardar reposo en su casa a como lo hacen con la gripe.

El estudio identificó un promedio de 2 personas infectadas por chikungunya por cada vivienda encuestada, lo que implica que en el próximo año el comportamiento será similar.

Concluye que el porcentaje de personas infectadas es relativamente bajo en comparación a la Isla Comoros en 2005, con un 32.8% y un 63%, respectivamente. Igualmente es más bajo que el 75% presentado por Kenia en el 2004 y que el 43% presentado por Channai India en ese año.

Todo esto se ha debido a las acciones de lucha anti epidémica que realiza el Gobierno Sandinista.