El compañero Paul Oquist, Ministro Secretario Privado para Políticas Nacionales de la Presidencia de la República, manifestó que el Gobierno y Pueblo de Nicaragua espera que en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), que se celebrará del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015 en Paris-Le Bourget, surja un compromiso de Justicia Climática, así como una indispensable Política de Indemnización, convertida en cooperación directa e incondicional.

La Conferencia de París congregará aproximadamente a unos 40 mil delegados que representarán a la mayoría de naciones del mundo, incluyendo Nicaragua.

Se trata del mayor evento diplomático que haya acogido Francia, además de ser una de las mayores conferencias climáticas que jamás se haya organizado.

En estos momentos, Nicaragua prepara su mensaje, recordando el compañero Oquist, que el Presidente Daniel Ortega durante su mensaje en el recién celebrado 70 periodo ordinario de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, planteó que el desajuste o Cambio Climático, la frecuencia inusitada de terremotos o erupciones volcánicas, los desastres, las epidemias, las sequías, inundaciones, deslaves y otras calamidades se han enseñado en los países más pobres, esto consecuencia del modelo de consumo desenfrenado de las naciones más desarrolladas.

“Es interés del Gobierno de Nicaragua en que el Acuerdo de París se logre la Justicia Climática, que sea ambicioso, para que el aumento de la temperatura promedio a nivel global sea de 2º C o menos; que contemple financiamiento, transferencia de tecnología y fortalecimiento de capacidades de los países desarrollados a los países en vías de desarrollo; y que el acuerdo sea legalmente vinculado para todas las partes”, manifestó Oquist.

Una responsabilidad histórica

Indicó que un compromiso en ese sentido sería fundamental para el desarrollo de nuestras naciones, pues es de sobra conocido que en el mundo hay daños muy reales con los diferentes fenómenos climáticos que están cambiando los procesos productivos de alimentos y otros daños colaterales.

“No hay compensación por eso hoy en día, no hay un acuerdo internacional de justicia climática en que reconozcan los países que han causado el fenómeno su responsabilidad histórica (…) ‘Si yo le hago un daño, yo soy el responsable de reponer ese daño en la medida de lo posible’. Todos los sistemas legales reconocen eso y se está pidiendo simplemente la justicia climática como cualquiera otra forma de justicia”, planteó Oquist.

Insistió que los emisores y responsables de la depredación, la degradación y los desajustes deben reconocer nuestras pérdidas y contribuir con la recuperación, para restituir el derecho a la salud y a la vida de la Madre Tierra y de los Pueblos del Mundo.

Nicaragua acoge encíclica “Laudato Sí” del Papa Francisco

Subrayó que Nicaragua en el mensaje del Comandante Daniel en las Naciones Unidas, recoge y comparte la encíclica “Laudato Sí” en la que el Papa Francisco expresa su preocupación por el deterioro del medio ambiente e insta a la humanidad a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir los efectos del calentamiento.

“El mensaje del Presidente Daniel está en concordancia con lo expresado por el Papa Francisco en su encíclica Laudato Sí”, mencionó Oquist.

Expresó que ante los efectos de esta catástrofe ambiental, se debe cambiar el modelo depredador que promueven las naciones desarrolladas y transformarlos en políticas y acciones de protección.

“Esta reunión de París es importante en lograr lo que se llama un nivel de ambición de cambios de esas políticas, para que se pueda minimizar el aumento de la temperatura mundial en este siglo. Ojalá que sea el 1.5 grados. Ojalá que haya justicia climática para que los países pobres que no han causado este fenómeno puedan recibir compensación por los daños y perjuicios que han sufrido”, destacó Oquist.

De continuar modelo consumista daños serán catastróficos

El funcionario nicaragüense, hizo mención de algunos efectos que está causando o causaría la elevación de la temperatura mundial a 1.5º, 2º o 4º C. Estos daños serían a las diferentes especies marinas, terrestres, a las plantas, a los seres humanos, por lo que existe un alto riesgo de pérdida amplia de biodiversidad, con destrucción conexa de bienes y servicios ecosistemáticos.

En la salud humana, se estima incremento en la prevalencia de malnutrición y desnutrición que actualmente producen 3.5 millones de muertes en el mundo, aumentarían las enfermedades diarreicas, aumento del riesgo de hambruna para decenas de cientos de millones de personas.

El aumento de las temperaturas en 1.5 grados provocará que el área cubierta por la nieve en el hemisferio norte decrecerá en un 7%. Con un incremento del 2 grados, en verano se perderá el 60% del hielo en el ártico, bajando el volumen de hielo en la antártica en 25% y para finales del siglo el 90% de glaciares en los Alpes europeos desaparecerá; y los efectos al aumentar en 4% serán superiores.

Los niveles del mar aumentarán y provocarán que de 20 a 50 millones de personas se vean afectadas al incrementar la temperatura en 2º; y al llegar a 4º las inundaciones debido a la subida del nivel será mayores, lo que causará perdidas de terrenos, cosechas y reservas de agua dulce. Estos son algunos de los muchos daños que ocasiona u ocasionaría el cambio climático en el mundo.

Oquist detalló que previó a la Conferencia de París, Nicaragua ha participado en diversos foros y reuniones bilaterales con Antoine Michon, coordinador de Procesos Bilaterales y Multilaterales del equipo de negociación de la COP-21 de Francia. También con el señor Francisco Arias Cañete, Comisario de Acción por el Clima y Energía de la Comisión Europea, Pablo Saavedra Inaraja, Secretario de Estado de Medioambiente de España, Stephan Steinlein Secretario de Estado de la República de Alemania y otros personeros vinculados a esta importante cita en Francia.

En las próximas semanas Nicaragua estará participando en reuniones previas a esta Conferencia de París.