El Paseo de Los Estudiantes, desde donde arranca la Avenida de Bolívar a Chávez, se ha convertido en poco tiempo en el lugar donde convergen las familias de la capital y de todo el país para disfrutar del constante progreso que vive Nicaragua.

Circulando bajo los imponentes y luminosos árboles de la vida, miles pasean disfrutando de uno más de los espacios que el gobierno ha garantizado para la sana distracción de los nicaragüenses.

Ajustando las 6 de la tarde, la costa del lago se enciende y da paso a la sonrisa de los transeúntes, que se hace acompañar de sus seres más allegados.

Tomado de la mano de su esposa, Juan Antonio Sequeira, transita con calma desde el extremo este, donde se erigen las réplicas de las casas de Sandino y Rubén, hasta el oeste, para dirigirse al también demandado puerto Salvador Allende.

“Ahora el pueblo nicaragüense puede venir aquí y recrearse, puede conocer más de la cultura nicaragüense. Venimos seguido, por lo menos dos veces al mes”, manifiesta.

Para Sequeira, del barrio 22 de enero, el gobierno sandinista, una obra como esta era más que posible y confía en que con la sabia conducción del Comandante Daniel y la Compañera Rosario, continuará construyendo más y mejores espacios para mejoría de los nicaragüenses.
“Desde que está mejorando nuestro gobierno para darle progreso a nuestro pueblo, sigue el progreso”, agregó.

Arsenio Dávila, de Chontales, cuenta tener unos 30 años desde que no visitaba ese sector en la capital. Esta vez, luego de la insistencia de su hermana menor que vive en Ciudad Sandino, decidió conocer de ese Paseo Xolotlán del que tanto le hablaban.

“Lindo, lindo está. Yo es primera vez que vengo, miro diferente que antes, está lindo. Está más extendido, más grande. Está precioso esto, el paraje está lindo, lindo”, comenta Dávila maravillado por el iluminado paisaje.

Igualmente el joven Maicol García, de Boaco, se sintió impresionado con el ambiente de tranquilidad que se vive en el lugar, a parte de su belleza. El Paseo de los Estudiantes, es algo que superó las expectativas que tenía viendo el lugar en la televisión.

“Gracias a Dios se ha remodelado bastante, no había muchas condiciones antes. Ahora voy a estar viniendo más seguido, aquí está bueno para venir a divertirse un rato, tomarse fotos con los payasos y todo”, aseguró.

“A mí me parece muy bien porque he visto también mucha cultura, mucho deporte y está subiendo gracias a Dios y están saliendo adelante las cosas. Está progresando (Nicaragua), gracias al presidente”, dijo por su parte Aldrin Oporta, también de Boaco.

El éxito del paseo de los estudiantes, para muchos radica en el amplio espacio que les permite caminar con tranquilidad, aprovechando del espectáculo único que muestran los árboles de la vida y la fuente luminosa que se levanta tras el monumento dedicado al libertador de América, Simón Bolívar.