A un día de conmemorar a los Fieles Difuntos, los cementerios capitalinos lucen adornados y llenos de familias que visitan la última morada de sus deudos, antes de que miles asistan masivamente a honrar la memoria de sus seres queridos.

Los vendedores de alimentos y flores destacaron el inicio de sus ventas con buenas perspectivas para cumplir sus metas.

Doña María Elena, con más de 60 años de comerciar en el sector, aseguró que su oferta es variada y aunque los proveedores elevan los precios -asegura- siempre ofrece a los visitantes del cementerio alguna opción económica para que nadie visite a las tumbas de sus seres queridos sin dejarles al menos un presente.

“Se le acomoda a la gente, se les pone a como ellas quieren, si quieren una de a 50 (córdobas) una de a tanto, aquí se le hace”, aseguró.

La experimentada vendedora aseguró que las variedades más buscadas son las margaritas y las disciplinas.

“Me encanta a mí, porque aunque sea cien pesitos que lleven, no se olvidan de sus deudos que tienen, porque eso es lo más principal que tienen, un ser querido que es lo que uno más quiere”, afirmó Morales.

Cientos de personas acudieron a dar retoques de pintura y limpieza, además de llevar ofrendas florales a sus amigos y familiares que ya descansan en paz.

Doña Leda Mendoza llegó al Cementerio Central junto a sus tres hijos a depositar varios arreglos florales y un rosario en el sepulcro de su esposo, fallecido hace ya dos años atrás.

“Aprovechamos hoy porque mañana hay que trabajar. Él era dentista y yo quedé a cargo y tengo que trabajar mañana. Venimos todos los años y venimos el día en que nació, en diciembre también, las veces que se puede, la verdad que nosotros no solo venimos hoy”, afirmó.

Mendoza destacó las nuevas condiciones en las que hoy en día los camposantos se encuentran gracias a los esfuerzos del Gobierno Sandinista.

“La verdad es que antes estaba sucio, había basura y eso. Hoy hemos visto limpio, la verdad es que es algo muy bueno lo que están haciendo. Mucho cuido, mucho orden, la gente se ve más ordenada, con más respeto”, manifestó la madre de familia.

La joven Graciela Silva, por su parte, dijo que los primeros de noviembre son más tranquilos para recordar a sus abuelitos y tíos.

“Tenemos más tiempo que arreglar, venimos así todos los años para dejar ya todo listo, venimos también el dos pero ya está enflorado y solo venimos a estar un rato”, afirmó.

Don Julio César López, se adelantó a sus familiares para visitar a su hijo. Con brocha en mano, el hombre macizo retocaba la tumba de su pequeño que falleció por haber recibido una vacuna en mal estado.

“Los recuerdos son imborrables y año con año para en esta fecha vengo a darle una retocadita al monumento. Pagamos para que lo arreglen y lo mantengan bonito, pero año con año se le viene a dar manito de pintura”, comentó.

“Estoy claro que gracias a nuestro gobierno que tenemos (…) hoy en día gozamos de planes de vivienda, mantienen limpios los cementerios, calles pare el pueblo, educación y salud… bendito sea el Señor”, destacó.