En vísperas de la celebración del Día de Todos los Santos, Su Eminencia Cardenal Leopoldo Brenes ofició una eucaristía en la Iglesia Redentor, donde compartió el evangelio de San Mateo, mismo que refiere a la vida en santidad que llevó Jesucristo durante su permanencia en la Tierra, periodo en el que con su ejemplo continúa motivando a la feligresía a seguir por los caminos de la buena aventuranza.

“De una o de otra forma, muchos tenemos la inquietud de ser mejores, obtener la vida eterna, ser santos, la vocación nuestra es ser santos, siendo el deseo de Jesús, a como lo es nuestro Padre Celestial. El primer paso en la vida de santidad es cuando recibimos el sacramento del bautismo, momento especial en el que podemos sentir la voz del Padre” dijo Brenes.

El Cardenal señaló que cada uno de los seres humanos somos criaturas que vivimos y crecemos en el seno maternal y es a través del bautismo cómo se obtiene la afiliación con Dios, por ello, es deber de todo buen cristiano seguir con los mandatos de las santas escrituras y de esta manera avanzar hacia el encuentro con Dios.

“La iglesia nos va dando elementos que llevan gracia y que nos fortalecen en nuestro caminar de santidad y son los sacramentos, en esa comunión intima con Jesús cuando su cuerpo llega a asentarse en nuestro cuerpo en el momento de la confirmación y se nos da la presencia del espíritu santo, mismo que nos capacita para ser verdaderos testigos y discípulos del señor” finalizó Su Eminencia.