La portavoz de la cancillería de Rusia, Maria Zajarova, advirtió hoy sobre un anunciado envío de tropas estadounidenses a Siria y la ineludible coordinación militar con su país en la lucha contra los terroristas.

Al comentar la información circulada la víspera, Zajarova dijo creer en acciones coordinadas de los efectivos norteamericanos y militares rusos, y en el cese de la propaganda contra Moscú.

Se refirió la diplomática al anuncio formulado ayer por el secretario de Estado John Kerry acerca de la intención de Washington de desplegar en la nación árabe una agrupación terrestre de asalto.

Comentó que resultaba extraña esa decisión, cuando en el último mes Estados Unidos arremetió su propaganda informativa asustando al mundo con un "segundo Afganistán por parte de Rusia", al referirse a la operación de la aviación militar rusa, iniciada el 30 de septiembre, a petición del presidente sirio, Bashar Al Assad.

Desde Washington, el Pentágono anunció ayer que desplegaría tropas especiales en el norte del territorio sirio presumiblemente para "apoyar a las fuerzas locales en tierra", en mención a las milicias kurdas.

Una agrupación de hasta 50 combatientes participará en una "misión a gran escala", la cual, según la fuente, no estaría acompañada por grupos locales, y dirigida solo contra el Estado Islámico, conforme al comunicado.

La misma fuente reiteró que continuaría el apoyo a los kurdos y a otras agrupaciones armadas que combaten a los terroristas, en la línea independiente que persiste de rearme a organizaciones enfrentadas al gobierno de Assad.

Se conoció también que el presidente Barack Obama dio el visto bueno al envío del comando especial al norte de Siria. La Casa Blanca decidió asimismo reforzar su flotilla de los aviones de asalto A-10 y los cazas F-15 en la base turca de Incirlik con el fin de incrementar los bombardeos sobre las posiciones del Estado Islámico.

Hace unos días el cotidiano The Washington Post informó que Obama evaluaba las recomendaciones de los consejeros en torno a una mayor participación estadounidense en las operaciones militares en Siria e Iraq.