Más de una treintena de pequeños y medianos productores de marango, se reunieron en el Ministerio de Economía Familiar y Comunitaria (MEFCCA) con las autoridades del Sistema de Producción, Consumo y Comercio del Gobierno Sandinista, para intercambiar experiencias y delinear las acciones a desarrollar en el próximo año para mejorar sus capacidades productivas.

En el encuentro los productores de esta planta, manifestaron que están muy contentos con el apoyo que han venido recibiendo para promover la producción y consumo del marango, que tiene muchas cualidades curativas de diversas enfermedades.

Entre estos ejemplos de productores que están utilizando el marango como una alternativa económica y de salud, se encuentra Jorge Alberto Vásquez, originario de Chinandega, quien manifestó que están implementando un proyecto piloto que permite producir unas 50 toneladas al año en un cuarto de manzana.

Vásquez es socio de la cooperativa productora Los Lago, quien está recibiendo las capacitaciones y financiamiento por parte del MEFCCA para promover el consumo de esta planta medicinal, que está siendo encapsulada y/o convertida en harina de marango.

Subrayó que el marango tiene altos rendimientos económicos, ya que con solamente un cuarto de manzana de marango se obtienen ganancias de hasta 4 mil córdobas, mientras con otros cultivos es inferior.

“Estos encuentros nos han servido para conocer las bondades del marango y para nosotros tener un aporte adicional a nuestros hogares. El marango contiene vitaminas C, vitamina D y otra gran cantidad de aminoácidos, la hoja se puede ocupar para te y el tallo del marango se puede moler y hacer harina para darle de comer al ganado, cerdo, gallina, pelibuey y a toda clase de animales”, comentó Vázquez.

Don Hernaldo Lagos, manifestó que están produciendo unas 200 toneladas de hojas de marango en un espacio de 11 manzanas, las que procesan en diversos productos medicinales y de consumo para alimentos.

Actualmente la cooperativa está haciendo los trámites para adquirir los hornos que permitan elaborar un mejor producto con mayor calidad e inocuidad.

“En resumen lo que hacemos es transformar la hoja de marango en harina o en capsula, la mística está en conservar su color verde para no perder su poder nutritivo, lo que hacemos es cosechar las hojas, secarlas a sombra, pero ya se están haciendo las adquisiciones de hornos para equipar las plantas industrial y molerla y envasarla”, puntualizó Lagos.

Otros productores también dieron a conocer sus experiencias en el manejo, desarrollo y productividad de esta planta que al consumirla trae significativos beneficios al ser humano.