Decenas de danzantes con sus coloridos trajes folclóricos y diversos cuadros humorísticos del Torovenado del Pueblo, se tomaron las calles de la ciudad de Masaya con un desborde de cultura en el marco de las festividades de San Jerónimo.

Desde muy tempranas horas de este domingo, las calles aledañas a la iglesia San Jerónimo, comenzaron a llenarse de jóvenes que al sonar de las marimbas bailaban armoniosamente, todo como parte de las promesas al Santo, llamado el Doctor que Cura sin Medicina.

El profesor Jairo Arista Bolaños, manifestó que la presencia de folcloristas por las diversas calles de la ciudad demuestra que “Masaya canta y baila tocando la marimba, por eso se caracteriza por ser la cuna del folclor de Nicaragua”.

El pueblo de Masaya tiene diversas manifestaciones danzarías que se expresaron con sus bailes de fantasías, el baile de negras y los bailes de promesantes.

“Ahorita estamos presentando al pueblo una manifestación tradicional, grupos tradicionales así es mi Masaya de los jóvenes. La mayoría de los grupos salen por promesa, otros van de generación en generación por la familia, porque los masayas bailan desde niño, desde que están en el vientre de la madre y entonces por promesa son una tradición”, resaltó Arista. Los jóvenes folcloristas visitan las viviendas donde bailan y los propietarios ofrecen un brindis como parte de la tradición en las festividades de San Jerónimo.

Reina de los Milagros Alemán, hace las presentaciones de bailes tradicionales desde hace 4 años como una promesa a San Jerónimo, siguiendo los pasos que son parte de la cultura milenaria de este departamento.

“Es una promesa a San Jerónimo rescatando nuestra identidad, nuestras costumbres y por eso bailamos de casa en casa siguiendo los sones folclóricos que nos han caracterizado a los Masaya”, comentó Reina.

Entre los miles de asistentes que observaban la majestuosidad de los bailes tradicionales, se encontraba doña María Teresa Maltez, señalando el apoyo entusiasta a los jóvenes folcloristas para mantener vivas las tradiciones de todo un pueblo entero.

“Siempre preservamos nuestra cultura los nicaragüenses, debemos de sentirnos orgullosos, como Masaya me siento orgulloso de vivir aquí, siempre preservando desde septiembre hasta finales de noviembre que se terminan las fiestas patronales”, dijo Maltez.

La sátira y el humor se hacen presentes

Un par de horas después la sátira y el humor se hicieron presentes en el parque central de Masaya con diversas representaciones de nuestra nicaragüanidad.

El Gran Torovenado del Pueblo con más de 53 años de tradición recorrió las pintorescas calles de la ciudad acompañado de la música de marimba y de bandas filarmónicas. El comité de cofrades de este torovenado participó junto a más de una docena de cuadros que representaban algún tema de la realidad nicaragüense.

Entre estos estaban un grupo de jóvenes que representaban a las “Porristas del equipo San Fernando”, vestidos con sexys trajes, los ocurrentes muchachos manifestaron que ridiculizaban a los peloteros de este equipo de beisbol que ha tenido malas temporadas en los campeonatos Germán Pomares.

“La sátira que estamos representando es a las porristas del San Fernando, nuestro equipo ha tenido una mala racha, pero este año con la animación que le vamos a poner va a ganar el primer lugar”, dijo agregando que el Torovenado nació como forma de protesta y rebeldía, por tanto cada cuadro artístico va en ese sentido de burla.

También participaron otro grupo de ciudadanos del combativo barrio Monimbó, que representaban una tribu indígena que resistió ante las fuerzas invasoras en la época de la colonización de Nuestramerica.

“Nuestra tradición representa lo que ha sido la lucha de nuestros pueblos indígenas, nuestro pasado, la rebeldía de nuestros ancestros y lo hacemos para que no olvidemos nuestras tradiciones”, mencionó Roger Pérez.

También hicieron presencia dos voluptuosas mujeres caribeñas, que eran representadas por los jóvenes Bosco Gaitán y Orlando Blanco, que vestidos de coloridos trajes y pelucas llamaron mucho la atención de las familias que llegaron a presenciar la puesta en escena de esta tradición de este pueblo.

“Siempre enmarcado en la devoción y en el amor a San Jerónimo, este año decidimos traer desde Bluefields a las hermosas y tradicionales viejas nalgonas que con amor y devoción le bailan al doctor San Jerónimo en Bluefields, una tradición llevada por los masayas a Bluefields”, mencionó

Silvio Ortega Centeno, miembro de la Cofradía del Torovenado del Pueblo, recordó que esta popular tradición surgió de la necesidad de los pueblos indígenas de burlarse de las autoridades, en aquella época de los colonizadores.

“El torovenado es alegría, sátira, humor, burla y Masaya es fuente de arte, de cultura, de expresiones folclóricas, Masaya es una fuente donde se expresan las mayores manifestaciones folclóricas, torovenados, danzas de negras, el baile de las inditas, ahuizotes y nos hemos ganado el título de cuna y capital del folclor porque somos cantera vida de arte y alegría”, puntualizó Ortega.

En este torovenado del pueblo también participaron otras representaciones humorísticas, igual los ahuizotes, entre otros artistas del pueblo.