El Padre sin Cabeza, La Llorona, la Muerte Quirina, El Diablito Rojo, La Viuda Negra, El Cadejo, entre otros personajes reconocidos de los mitos nicaragüenses, recorrieron las calles de Masaya en la tradicional Fiesta de los Agüizotes, que se realizó este vienes 23 de octubre.

Con diferentes disfraces o máscaras de espantos, los masayas dijeron presentes en esta celebración, que resalta la tradición y cultura que se vive en estas festividades llenas de colorido.

Como suele hacerse para estas fechas, los niños, hombres, mujeres y personas de la tercera edad no dudaron vestir su atuendo que rememora a los personajes que eran contados en diversas historias por nuestros [email protected]

Los candiles, pintura, las calaveras, las máscaras, entre otros objetos, fueron esenciales en cada atuendo que también es elaborado por los participantes de esta festividad.

Desde la Iglesia Magdalena, en el barrio indígena de Monimbó y bailando al ritmo de chicheros, salieron los espectros más tenebrosos, los que eran admirado por familias, que aunque no vestían un atuendo representativo de los agüizotes, se mostraron contentos por estas celebraciones de cultura, que rescata las tradiciones.

Con 5 años de participar en estas fiestas, Luis Enrique Saldaña, expresó que los Agüizotes significan una noche de espantos, en el que se busca preservar la cultura.

Los niños desde ya vienen heredando esta tradición, vistiendo sus mejores atuendos recorren entre la multitud las calles de Masaya.

Jason Sotelo de 12 años de edad, expresó que esta tradición es heredada de generación en generación, al escuchar los mitos que eran contados por los abuelos.

Junto a un grupo de niños, Franco Áreas, dijo que los Agüizotes, representan el orgullo de ser nicaragüense y de compartir tradiciones entre amigos.

La Llorona recorrió las calles de Masaya, en un disfraz que vistió Darwin Leonardo, quien por cuarto año consecutivo, participó en esta celebración, expresando su alegría de vivir un año más este evento.

Con 30 años de salir en el Toro Venado el Malinche y 16 años de asistir a los Agüizotes, Carlos Manuel Marenco Alfaro, señaló que con su participación, quiere fomentar el folklore de Masaya para Nicaragua y el mundo.

En esta fiesta de alegría, se observaba la participación de turistas extranjeros de Alemania, Francia, España y EE.UU, ratificando el clima de estabilidad y seguridad, con el que cuenta el país.

Familias disfrutan de los Agüizotes

Además de los diversos personajes que encontramos en las calles de Masaya, las familias de diferentes partes del país, también se dieron cita para admirar la gama de disfraces, autenticidad y talento de los creadores de estos vestuarios.

“Hace 3 años vengo con mi esposa y mis hijos a ser partícipe de esta costumbre y tradición”, dijo Vladimir Pascua.

Los Agüizotes inician su recorrido en las cercanías de la Iglesia Magdalena, gira a la loma de Sandino y luego llega al Parque central.

Ulises Avendaño junto a su familia, expresó “Primer año que vengo a este evento y podemos observar el derroche de cultura y arte; una expresión en la que se nota la innovación y creación”.

“Andamos con toda la familia realizando en Masaya un turismo de cultura, ya que es importante cómo se ha venido promoviendo y fortaleciendo las tradiciones, el legado cultural de nuestra nación”, agregó.

Acompañada de sus nietos, doña Idania Díaz recordó “aquellos personajes como la Chancha Bruja, La Mona, La Llorona, el Diablo, entre otros, que mantienen viva la tradición de nuestro pueblo”.

Con 13 años de participar en los Agüizotes, Freddy Antonio Gonzalez, recordó que esta tradición fue heredada de generación en generación, un legado que él transmitirá a las futuras generaciones.

Al grito de “Vivan los Agüizotes”, “Viva Masaya”, los asistentes se movían de un lado a otro bailando con entusiasmo al ritmo de las diferentes bandas filarmónicas que también son notorias en esta actividad.

La Viuda Negra, también espantó la noche de este viernes 24 de octubre.

La Viuda Negra, La Muerte, El Cura, entre otros espantos viajaban en una carreta halada por caballos, colorida y decorada con objetos originales.

“Masaya se manifiesta representando los espantos y tradiciones, una celebración en la que se refleja la unidad familiar”, agregó Janneth Latino.

En los Agüizotes, las familias y dueños de pequeños negocios, también contaron con seguridad para efectuar esta celebración.

Desde las 7:00pm se observaba a los agentes del orden desplegándose por los puntos principales que recorre esta celebración, además de normalizar el tráfico en calles que se encontraban congestionadas de vehículos.

Luciendo una cara desfigurada, Fares Guillen este año se aventuró a realizar algo diferente, “el pegamento, pintura de labio, miel y papel higiénico, fueron los elementos para dejar un aparente rostro desfigurado y causar esa sensación de espanto”.

“Yo vengo de Carazo y este es el 4to año consecutivo que participo, muy alegre en estas festividades, como una muestra de cultura que podemos compartir en familia”, dijo Valeska Hernández.

Las calles en un lleno total de espantos o mitos, dejaron claro la unidad de las familias para participar de las diversas actividades culturales, religiosas, para mostrar a través de la cultura y tradición, el orgullo que representa esta celebración de ser nicaragüense.

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