Las familias que decidieron salir a pasear este fin de semana, escogieron una vez más los espacios que ofrece la Avenida de Bolívar a Chávez, sobre todo, aquellos en los que pueden sentarse a disfrutar los productos elaborados por manos nicaragüenses.

En la Casona de Café, don Danilo Rodríguez disfrutó con su esposa y sus hijos del mejor café nacional y de riquísimos pasteles con “calidad espectacular”.

“La verdad aquí siempre venimos a compartir un café en familia, en lugar de ir a lugares más caros y que tienen tal vez la misma calidad o inferior. Aquí venimos, si no todos los domingos, domingo de por medio, por lo menos, para compartir un momento”, comentó.

A solo una cuadra, en la parte trasera del Parque del Alba, se encuentra otro espacio predilecto para las familias.

La Sorbetería La Hormiga de Oro mezcla elementos de nostalgia con sabores exquisitos, teniendo como atractivo principal a los jóvenes que practican deportes extremos en las rampas diseñadas específicamente para ese fin.

Edmundo Aguilar es vecino de la zona y desde que se inauguró la sorbetería, el lugar ha sido un punto de reunión cotidiano para su familia.

“Venimos con las familias y con los vecinos. El lugar es bueno y casualmente estaba comentando con ella (su esposa) que el sorbete ha venido mejorando y siempre hacemos recomendaciones que siempre toman en cuenta”, aseguró.

Justamente unos metros antes de alcanzar la Plaza La Fe, la Casa del Maíz, se ha convertido en el lugar favorito para abastecerse de productos hechos del grano que identifica la dieta nacional, así como miel y dulces tradicionales.

“Que exista un lugar así es agradable y llama bastante la atención, sobre todo a los turistas nacionales y extranjeros”, comentó feliz doña Guadalupe Blanco, saboreando un refresco de Semilla de Jícaro junto a un paquete de rosquillas.

En la Avenida capitalina, a la que asisten las familias con mayor frecuencia cada vez, los visitantes disfrutan de mucho colorido, música, diversión para los niños e interpretaciones culturales.