Al final de la recién inaugurada Ruta de los Volcanes en Masaya, se encuentran los petroglifos de Cailagua. En el sector de las cruces de Camposanto, en el Barrio Indígena de Monimbó, más de 200 petroglifos que datan de hace unos 600 años ahora son accesibles al público gracias al proyecto que ha logrado crear un nuevo sendero que comprende escalones y puentes.

Los grabados indígenas cuentan las costumbres cotidianas y religiosas de los antepasados chorotegas que habitaron el lugar por varias generaciones, en un paredón de unos 100 metros de longitud, ubicado en un cauce natural que desemboca en la bella laguna de Masaya.

La ruta inaugurada por el gobierno sandinista el pasado 15 de octubre inicia en placita de Monimbó, sigue el recorrido por el barrio indígena conociendo una cantidad de talleres fortalecidos empresarialmente, hasta llegar al cementerio donde se está concluyendo en un 90% el centro de interpretación donde se exhibirán vestigios arqueológicos encontrados en la zona.

Además se ofrece un grupo de guías capacitados en cuanto a la interpretación de los petroglifos y la naturaleza local. “La idea es que desde el centro de interpretación, los turistas puedan llegar y contratar el servicio de guiado para comenzar lo que son los senderos eco-turísticos”, aseguró Carlos Aldana, responsable de planificación.

Proyecto integral

Aldana explicó que la Ruta de los Petroglifos es uno de los proyectos más integrales que ha ejecutado la comuna en la Ciudad de las Flores, pues además está encaminado a ofrecer un producto turístico.

“El proyecto toca varios componentes, arqueología, el rescate de los paredones El Cailagua, herencia ancestral del pueblo de Monimbó, tenemos naturaleza: la vinculación con el Parque Nacional Volcán Masaya […] y desarrollo económico local dentro de la ruta turística El Cailagua estamos incluyendo a los artesanos locales como un atractivo turístico complementario”, explicó.

El proyecto fue llevado a cabo a partir del año 2014 gracias al esfuerzo de la Alcaldía de Masaya, con financiamiento de la Unión Europea, y que está comprendido en la Ruta Colonial y de los Volcanes.

Experiencia única

El lugar es un espacio perfecto para disfrutar de la naturaleza y reencontrarse con las raíces de los primeros habitantes de la zona. El sendero en sí es una pequeña travesía que demanda algún nivel de resistencia física, pero que causa admiración desde el inicio.

Quienes visitaron el lugar este fin de semana aseguraron haber vivido una experiencia sin comparación. “El lugar está lindo, bastante acondicionado, se van extasiar con lo que van a ver, porque yo vengo feliz y contenta”, aseguró Patricia Hurtado, que a pesar de vivir en Masaya, nunca visitó el lugar por que las condiciones del lugar no se lo permitían.

Para Sayda Hurtado fue maravilloso. La también habitante de Masaya afirmó que no suele a dar caminatas como la que debe realizar para acceder a los petroglifos, pero que en esta ocasión se atrevió y lo que conoció la dejó “feliz y contenta”.

“Ya conocía el bajader, pero no estaba como está ahora, que está bien bonito. Aprovecho la oportunidad para hacer el llamado a todos los nicaragüenses a que vengan a visitarnos aquí, a la cuna del folclor”, dijo.