El pueblo de la Ciudad de las Flores conmemoró este sábado el 38 aniversario del asalto al Cuartel de Masaya con un acto político en el que rindieron homenaje a los héroes y mártires caídos en esta gesta libertaria.

Ana Paula Peinado, madre del mártir Francisco Castellón Peinado se mostró nostálgica pero orgullosa de saber que su hijo calló luchando por la dignidad de sus hermanos nicaragüenses.

“Usted sabe, eso no se olvida, más hoy el 17 que calló él es cuando más se siente uno… pero bueno, ha sido por algo bueno”, dijo.

Doña Ana Paula manifestó que ahora, gracias a ese esfuerzo supremo, es que Nicaragua ha dejado atrás la sangrienta sombra del somocismo y se ha desarrollado el país que soñó su hijo.

El Compañero Mauricio Mercado Ruiz, secretario político municipal del FSLN en Masaya, recordó que la batalla heroica emprendida por los jóvenes de ayer, han logrado el compromiso de la nueva generación que heredará la patria en paz y progreso.

En este sentido explicó que el Frente Sandinista se ha caracterizado por dar lo mejor para luchar por los intereses más sentidos del pueblo.

“Las revoluciones no las hacen hombres, quiero dejar aquí bien claro, las revoluciones las hacen los pueblo, las revoluciones las hacen los obreros y los campesinos organizados”, expresó durante la ceremonia.

Sebastián Escobar, que participó en la acción revolucionaria comentó que hace 38 años el Frente Sandinista de Liberación Nacional logró trascender como la verdadera alternativa que podía derrocar a la dictadura dinástica de los Somoza.

Al mismo tiempo reconoció que lo que movía a los guerrilleros de entonces hablaban no del combate como tal, sino, de los motivos que los movía.

“Hablábamos de qué tipo de nación queríamos, qué tipo de Nicaragua queríamos, en todos los rubros educativos, políticos, culturales, del medioambiente, nosotros nunca dejamos de conversar en nuestros círculos de guerrillas al respecto de la Nicaragua que queríamos”, aseguró.

Para Escobar hoy los nicaragüenses tienen “un mundo abierto” con una revolución indetenible que transita por las rutas de progreso.

A las 8 de la mañana del 17 de octubre de 1977, un grupo de jóvenes realizaron el operativo guerrillero que daba continuidad a los realizados en Río San Juan y Nueva Segovia con la finalidad de demostrar al pueblo que el somocismo se podía derrotar. Esto deparó en la victoria para el Frente Sandinista y los nicaragüenses dos años después, el 19 de julio de 1979.