Ríos desbordados, deslaves, anegaciones y árboles caídos es parte del saldo de las lluvias en El Salvador que se mantienen desde hace más de 24 horas, sin que se reporten víctimas mortales.

En el departamento de San Miguel, 138 kilómetros al este de esta capital, la crecida del río Grande, 8,04 metros por encima de su umbral de desbordamiento, obligó a la evacuación de varias familias.

También fueron albergadas personas que habitan en las riberas del río San Antonio, en el Puerto, en el departamento de La Libertad, colindante con san Salvador.

Dos viviendas soterradas están localizadas en el cantón (caserío) El Morro, en Santiago de Texacuangos, municipio de San Salvador, donde desde temprano las autoridades de Protección Civil, voluntarios y Cruz Verde trabajan para evitar mayores daños.

De acuerdo con un informe del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), persisten lluvias débiles a moderadas en la zona costera y en la cadena montañosa norte, con énfasis en la región central y paracentral.

Ante el fenómeno meteorológico, Protección Civil mantiene activa la alerta amarilla a nivel nacional dadas las persistentes precipitaciones.