En el océano Pacífico en estos momentos está ganando momento El Niño más fuerte del que se tenga récord en los últimos años.

“A estas alturas, no hay ya la probabilidad de que El Niño se retracte. Es demasiado grande para que no suceda”, dijo Bill Patzert, climatólogo para el laboratorio de propulsión a chorro de la NASA, en La Cañada Flintridge.

“Y definitivamente el invierno en Norte América no será normal”, agrego él.

Hace solo tres semanas, el National Weather Service’s Climate Prediction Center (Centro de predicción climatológica del Servicio meteorológico nacional) había elevado las probabilidades de que hubiese un invierno más mojado que de costumbre. El sur de California ahora tiene más del 60% de oportunidades de un invierno muy lluvioso, 33% de un invierno normal y 7% de un invierno seco.

La importancia de la tormenta de El Niño de 1997-1998 se ve más claramente ahora que los científicos dicen que el patrón de tiempo está regresando al sur de California como si se tratara de una revancha.

Las probabilidades de que se presente un invierno más acuoso al norte están aumentando también. San Francisco tiene más de un 40% de probabilidades de un invierno lluvioso, 33% posibilidad de un invierno normal y menos de un 27% de probabilidades de un invierno seco.

Los científicos saben que El Niño es cada vez más fuerte debido al aumento de las temperaturas del océano a nivel del mar en el Pacífico, al oeste de Perú y un cambio en las direcciones del viento en el Ecuador que le permite a las aguas cálidas que se muevan en oleadas hacia las Américas.

"Los vientos alisios están debilitándose otra vez y más. Esto debe fortalecer a este El Niño sin duda”, dijo Patzert.

Estos factores pueden causar cambios dramáticos en los patrones atmosféricos y pueden hacer que las tormentas estivales que normalmente caen sobre las selvas de México y América Central se muevan sobre California y el sur de los Estados Unidos.

"El océano se ha calentado un poco más. ... Sin duda sigue siendo un evento enérgico", dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de predicción climatológica. Halpert dijo que aunque este El Niño todavía no es tan fuerte como el actual poseedor del récord, El Niño de 1997, tiene un lugar "todavía muy respetable. Probablemente la segunda más fuerte que hemos visto en esta época del año. "

“Por supuesto que nosotros estamos a favor de invierno más lluvioso que de costumbre”, dijo Halpert. Sin embargo, enfatizó que “cuando se trata de predecir el clima, uno nunca puede garantizar nada”, y agregó que “este podría ser un invierno como el tipo de invierno que tuvimos en 1997-98”.

Ese fue un invierno muy dramático para California. En diciembre de 1997, cayeron fuertes lluvias en el condado de Orange dejando tras sí la sorprendente cantidad de 7 pulgadas de lluvia el algunas partes de la región, inundando parques de casas móviles en Huntington Beach y obligando a los equipos de auxilio a utilizar botes inflables para hacer rescates, al mismo tiempo que los deslizamientos de lodo arrasaban con casa apostadas en las laderas.

Las lluvias de El Niño iniciaron en el condado de Los Ángeles en enero de 1998 y para febrero, fueron las peores en toda la región. Sobre el centro de Los Ángeles cayó suficiente agua en febrero solamente como habría caído en todo el año. Dos oficiales de la patrulla de caminos de California murieron en el condado de San Luis Obispo después de que su automóvil cayó en un socavón enorme; los devastadores deslizamientos de lodo destruyeron casas de las laderas en Laguna Beach, matando a sus moradores. Se informó que hubo 17 muertes y más de medio billón de dólares en daños en California.

El Niño es un fenómeno de relativamente nuevo estudio. Halpert recordó que El Niño de 1982-83, el segundo más grande del que se tiene record, fue toda una sorpresa para la que muy pocos estaban preparados. Sin embargo, para El Niño 1997-98 si hubo advertencia, por lo mismo, Halpert dijo que espera que la gente de California se esté preparando ahora para la eventualidad de un invierno crudo, destructor y muy húmedo.

“Esperamos de que el hecho de que este El Niño se haya publicitado tan ampliamente haga que la gente se esté preparando ahora mismo para lo que puede llegar a ser un muy mojado invierno”, señaló Halpert.

Patzert, el climatólogo para el Laboratorio de propulsión a chorro, indicó que “es justo decir” que el actual El Niño será similar a los dos fenómenos de El Niño anteriores de los que tenemos record.

"Si vemos los dos grandes El Niño de 82-83 y 97-98, esencialmente todo el estado recibió lluvias, de norte a sur", dijo Patzert. "Por ejemplo, el norte de California, Sacramento, recibió casi el doble de precipitación pluvial, y ciertamente aquí en L.A. nos cayó el doble".

Patzert señaló que las imágenes de satélite del océano Pacífico que muestran la altura de agua del mar--un reflejo de que tan caliente está el agua-- revelan un área enorme a una temperatura más alta, una zona en el océano que es mayor de lo que fue, en este mismo tiempo, en 1997,

Es tan grande, explicó Patzert, que aun si las temperaturas del océano empezaran a descender ahora mismo, El Niño aun tendría un impacto significativo en las lluvias de invierno.