La Policía británica decidió modificar la vigilancia de la embajada de Ecuador en Londres, donde está refugiado el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y no contará con agentes permanentes, informó hoy Scotland Yard.

En un comunicado, la Policía Metropolitana de Londres (MET, o Scotland Yard) indicó, no obstante, que se mantendrá la vigilancia de la legación diplomática, pero "de forma encubierta", lo que puede incluir agentes de paisano.

Si bien no hay tácticas que garanticen el éxito en el caso de que Julian Assange salga de la embajada, (la policía) desplegará una serie de tácticas abiertas y encubiertas para detenerlo", dijo la policía en un comunicado.

La vigilancia era motivo de controversia, en parte porque es muy costosa. Scotland Yard ha dicho que esa operación costó 11.1 millones de libras (17.6 millones de dólares) hasta abril de 2015.

Scotland Yard aclaró que, si Assange intenta abandonar la embajada, la Policía hará "todo el esfuerzo posible" para detener al ex hacker, que buscó refugio en junio de 2012 en relación con una solicitud de extradición de Suecia por supuestos delitos sexuales.

El periodista y ex hacker entró en la legación diplomática ecuatoriana el 19 de junio de 2012 después de un largo proceso judicial en Londres sobre la petición de extradición cursada por las autoridades suecas, que le quieren interrogar por unos delitos sexuales supuestamente cometidos en Suecia en 2010.

Tras su encierro, las autoridades británicas se negaron a facilitarle un salvoconducto que le permita viajar a Ecuador, país que le ha concedido asilo político.

La relevancia de WikiLeaks aumentó entre julio y octubre de 2010 al publicar documentos secretos de la guerra de Afganistán (2001) y la segunda guerra de Irak (2003), a partir de filtraciones del soldado estadunidense Bradley Manning, hoy Chelsea Manning.

Después de meses de revelaciones, Julian Assange fue detenido en Londres el 7 de diciembre de 2010 a petición de Suecia, lo que inició un proceso legal que terminó el 30 de mayo de 2012, cuando la Corte Suprema, máxima instancia judicial británica, dio luz verde a su extradición, que no se llevó a cabo al refugiarse él en la embajada de Ecuador.